CIUDAD DE MÉXICO. La Conferencia del Episcopado Mexicano repudió el atentado que se registró ayer en contra del Arzobispo de Durango, Faustino Armendáriz Jiménez, quien no resultó herido pese al ataque.
En un mensaje, la representación de la Iglesia Católica condenó ese atentado que ocurrió al término de la misa de las 12:00 horas, en la sacristía de la Catedral Basílica Menor.
«En momentos como estos, es crucial que nos unamos como sociedad y reafirmemos nuestro compromiso con los valores fundamentales de la paz, la tolerancia y el respeto mutuo», pidió.
«Rechazamos cualquier forma de violencia y fanatismo, y llamamos a la promoción del diálogo y la reconciliación como medios para resolver nuestras diferencias».
Grupo REFORMA detalló que el ataque lo realizó un hombre de la tercera edad que esperó a que terminara al misa e ingresó hasta la sacristía, donde tomó por la espalda a Armendáriz Jiménez y lo atacó.
El agresor le preguntó al religioso si él era el Arzobispo, y cuando éste le respondió que sí, intentó apuñalarlo, sin embargo, el cuchillo únicamente alcanzó a perforar sus ropas.
«Estaba fuera de sí (el atacante). Lamento mucho este incidente grave porque fue un intento de asesinato. No lo logró, (pero) asusta. Da tristeza, porque cuando no le haces daño a alguien… tuvimos que levantar la denuncia porque es un intento de asesinato», dijo.
Tras ser detenido, el hombre continuó insultando al Arzobispo mientras este clamó por su perdón y le deseó que dios lo bendijera.
En su paso por la Diócesis de Tamaulipas, Armendáriz Jiménez ya había sido víctima de amenazas por defender a los migrantes, pero descartó que el ataque de hoy haya sido producto del crimen organizado.

