ZACATECAS. En la Sala de la Reflexión, un espacio creado por el artista zacatecano Juan Manuel de la Rosa, especialistas de diversas áreas brindaron un conversatorio para recordarlo durante su quinto aniversario luctuoso.
El espacio, ubicado en la Ciudadela del Arte, se convirtió en un foro para revivir memorias no solo del artista, sino también del amigo o el colega, resaltando el legado cultural que dejó para el estado y las nuevas generaciones de creativos.
Alejandra de la Rosa, artista plástica e hija del artista zacatecano, explicó que el conversatorio “es un encuentro que no nace de su ausencia, sino de la permanencia de su legado”.
PERMANENCIA EN EL ARTE
Para Alejandra de la Rosa, la obra de un artista no concluye al terminar su vida, sino que sigue presente en la memoria, inspira nuevas preguntas y dialoga con las nuevas generaciones.
En este sentido, explicó para NTR Medios de Comunicación que el semidesierto y su idea viajera son elementos que permanecen de la obra de Juan Manuel de la Rosa, “sobre todo en Zacatecas hay sitios donde tenemos percepción de su obra y podemos tocarla aún”
Pese a su partida, las piezas de Juan Manuel de la Rosa también encuentran un diálogo con las nuevas generaciones. “Creo que en cierta forma se puede acceder a él y a su obra con una inquietud, como el hecho de investigar. Él fue un gran investigador de los medios que utilizaba para pintar”, recalcó su hija.
Detalló que uno de esos materiales fue el papel, por lo que describió al artista como un alquimista del mismo, “y si volvemos a hablar de él, eso se puede generar en ellos y en futuros viajeros, no solo físicamente, sino también a través de los libros como él lo hizo en su niñez”.
Como parte de su legado, Alejandra de la Rosa señaló que el maestro era muy entregado a sus orígenes y a su comunidad. “Creo que ese ejemplo lo pueden tener los jóvenes”, resaltó.
A cinco años de la partida de Juan Manuel de la Rosa, su hija afirmó que su legado sigue vivo a través de la semilla que dejó en cada persona que conoció.





