ZACATECAS. Othoniel González inauguró este sábado la exposición fotográfica Diario de campo: Crónicas del Hikuri Neixa, una investigación de 20 años que muestra a través de diversas tomas los elementos rituales más íntimos de la cultura wixárika.
La colección, que se exhibirá durante seis meses en el Museo Zacatecano, tiene como objetivo no solo crear una experiencia estética, sino también una reflexión en torno al cuidado patrimonial de una cultura ancestral.
GANARSE UN LUGAR EN LA COMUNIDAD
El fotógrafo Othoniel González relató que su primer contacto con el pueblo wixárika fue hace 20 años, en la Sierra de San Andrés, Jalisco, cuando se acercó para conocer su medicina y su cultura, por lo que fue creando un acervo fotográfico.
Resaltó que la muestra retrata distintos elementos de la vida cotidiana y los rituales de este pueblo originario, así como aspectos que pasan desapercibidos como el simbolismo que usan los marakames y chamanes dentro de los rituales.
“Estando dentro de las ceremonias y analizando el concepto del poder, quién tiene el poder o quién es curandero principal, es cuando te das cuenta de que muchas veces los que representan los rituales son ancianos y viejos que pasan desapercibidos”, puntualizó.
El fotógrafo también compartió que, para entrar en un espacio tan íntimo, tuvo que ganarse la confianza de los wixaritari.
“Tuve suerte, pero fueron también muchos factores. Me acerqué a artistas como Guadalupe Hernández y, gracias a él y a su familia, pude acceder a la comunidad y se me abrieron las puertas de su cultura”, reconoció.
PEREGRINAJE CULTURAL
Othoniel González expresó que la exposición también significó un cambio personal, pues el acercarse a la comunidad buscando la medicina “fue un viaje transformador donde encontré la salud, donde conocí el desierto y llegué a sentirme muy bien”.
Asimismo, reconoció, busca que el espectador se lleve de la muestra más que una experiencia estética de una toma, un paisaje o un retrato, es decir, una reflexión sobre el cuidado del patrimonio cultural.
Expresó que cada foto tiene un valor especial “y cuando las vean se van a dar cuenta de que cada una es única, cada una tiene para un análisis, para una historia o recordar el tiempo de las peregrinaciones, de las ofrendas y los rituales”.











