LA DOBLE CARA DE ERNESTO
Los priístas deben estar furiosos con Ernesto González, secretario de la Función Pública. En un discreto duelo de tráfico de influencias, Ernesto se impuso, atropelló y se burló de los alonsistas. El año pasado, cuando aún era diputado, González puso el grito en el cielo cuando pretendían colocar a Reginaldo Ávila, actual regidor de la capital, como director de Apoyo Parlamentario. Con el argumento de que éste es cuñado del ex gobernador Miguel Alonso, frenó su nombramiento. Luego Ernesto cayó en la hipocresía, intentando la misma jugada, pero a él sí le resultó. Discretamente, promovió a su ya casi cuñado Jimmy Erick Bonilla como contralor del Tribunal de Justicia Administrativa. A nadie le dijo que es el hermano de su prometida. Los priístas no lo supieron hasta después, cuando el cuñado ya estaba acomodado. ¿Se desquitará el diputado Carlos Peña en la comparecencia?
“NO SOY ALCOHÓLICO”
Otro que anda furioso es el alcalde de la capital, Miguel Varela, luego de que se encarara con el secretario general de Gobierno, Rodrigo Reyes, mientras la capital se coronaba campeona de la Copa del Bienestar. Las víboras de la gobernanza alegaban que Varela traía unas copas encima, y por eso decidió responderles. “No soy alcohólico”, revira el primer edil panista, y reta a los de la gobernanza a que se hagan prueba toxicológica. “Háganos una prueba psicológica, una toxicológica, una de sangre y de orina para ver quién es borracho, quién es drogadicto, quién es marihuano, quién no está en sus cinco sentidos …”, propone el presidente de la capital. ¿Quién le entrará al reto?
FIDEICOMISO, NECESARIO
Durante su comparecencia, el secretario de Economía, Jorge Miranda, coincidió con los diputados en que es necesario que el fideicomiso del impuesto sobre nómina se destine nuevamente para lo que originalmente fue creado: promover las inversiones y el desarrollo económico. De ese impuesto se recaudan unos 1 mil 500 millones, pero con solo una parte ya se podría hacer mucho para detonar la economía, asegura el secretario. A Jorge le tocó enderezar el rumbo de la secretaría. El diputado David González reconoció que ya se está poniendo orden, y la panista Tere López felicitó al gobernador David Monreal por haber quitado a Rodrigo Castañeda. Una buena.
SE LAVA LAS MANOS
La secretaria de Educación, Gaby Pinedo, recurrió a la estrategia priísta de acarrear aplaudidores y porristas a su comparecencia. La titular de la SEZ ha tenido una gestión complicada, con constantes paros, tomas de escuelas y demás reclamos, pero se lavó las manos. De la falta de pagos al magisterio, le echó la bolita a la Federación, y de la falta de docentes, al USICAMM. Es decir, en esos dos problemas recurrentes ella no puede resolver nada. Para diputados priístas y panistas fue pura simulación, y por eso acabaron abandonando el recinto. No tenía caso seguir escuchando a la ex diputada de Tres Cruces.
GOLPE DE $6 MILLONES
El Ayuntamiento de Villa González Ortega enfrenta unas 80 demandas laborales, pero por cuestiones políticas, la alcaldesa Magda Alvarado solo quiere señalar a la regidora Elizabeth Mauricio, alias La Winnie, como si fuera la única que le ha ganado un juicio a la presidencia. Ayer se supo que un grupo de sindicalizados ganó una demanda por 6 millones de pesos. Esta sentencia le dolió a Magda como picadura de avispa. Y es probable que use esto como excusa para incumplir futuros pagos. Por cierto, del juicio que ganó La Winnie, por alrededor de medio millón de pesos, menos impuestos y otras deducciones, la cifra quedó en alrededor de 300 mil.
