FRESNILLO. En el CBTIS 1 han comenzado a tomarse medidas de seguridad luego de que una estudiante se intoxicara tras consumir una gomita que contenía, presuntamente, alguna droga. En primer lugar, el caso ya fue turnado a la FGJE, para su investigación; en segundo, la institución implementará, por su parte, acciones de prevención y vigilancia.
“Fue un hecho lamentable y delicado. La alumna empezó a sentirse mal y de inmediato apoyamos a la madre de familia para llevarla a recibir atención médica. Afortunadamente ya fue dada de alta y se reincorporó a clases”, informó el director del plantel, Ángel Armando Perera Euán.
Relató que el incidente ocurrió a inicios de esta semana, cuando el dulce habría sido distribuido por otras compañeras que, a su vez, lo recibieron de una tercera persona aún no identificada.
“No sabemos con certeza cómo les hicieron llegar el producto ni qué sustancia contenía. Eso ya está en manos de la fiscalía, que será la encargada de determinar el origen y la composición de lo que consumieron”, precisó.
Por ahora, aseguró, la institución mantiene comunicación constante con los padres de familia de las estudiantes implicadas y se mantiene a la espera de la resolución oficial de las autoridades ministeriales.
SEGURIDAD Y OPERATIVOS
El director reconoció que este caso “disparó las alarmas” dentro del Centro de Bachillerato Tecnológico, Industrial y de Servicios (CBTIS), por lo que se tomarán medidas adicionales; una de ellas: la participación en las Mesas de Construcción de Paz, donde se solicitará apoyo de corporaciones de seguridad y especialistas en prevención de adicciones.
“Vamos a reforzar las conferencias y pláticas dirigidas a los alumnos, para que sepan cómo actuar y qué riesgos existen. También vamos a solicitar a la [Secretaría de] Seguridad Pública Municipal (SSPM) apoyo para la vigilancia perimetral.
“Mientras que dentro del plantel, estaremos más atentos con la seguridad privada, los docentes y el personal administrativo”, destacó.
En el caso de los operativos de revisión de mochilas, Perera Euán explicó que solo pueden realizarse si hay consentimiento mayoritario de los padres de familia, lo cual se acuerda en reuniones posteriores a la inscripción.
“Se presenta el tema a los papás, ellos deliberan, y si la mayoría lo autoriza, podemos proceder. Es una medida que hemos aplicado en otras ocasiones y que ayuda a dar mayor certeza tanto a la institución como a los propios padres”, señaló.
Aunado a ello, subrayó que la seguridad de los jóvenes no depende únicamente de las medidas escolares, sino que también requiere del acompañamiento de las familias.
“Estamos iniciando un proceso de concientización para que los alumnos no acepten alimentos o dulces de otras personas sin saber su procedencia. Pero también es fundamental que los padres estén informados y nos respalden en estas acciones. Es un trabajo de comunidad”, recalcó.

