FRESNILLO. Alumnos de la Universidad Politécnica de Zacatecas (UPZ) liberaron las instalaciones del plantel, luego de lograr acuerdos concretos con la rectora Julieta Arteaga Carrillo durante la segunda mesa de diálogo, realizada este miércoles.
En una intensa reunión, que comenzó a las 9:30 y terminó a las 18 horas, se lograron acuerdos “palpables”, según los propios estudiantes. Entre éstos destacan el compromiso de la rectora de optimizar los laboratorios de ingeniería y los centros de cómputo antes de que concluya el presente cuatrimestre.
Asimismo, se estableció la asignación correcta de carga académica para los docentes, acorde a su perfil y experiencia, así como un plan para mejorar la comunicación entre alumnos y administración, con canales más directos y reuniones periódicas para revisar el avance de los compromisos.
En el caso de la cafetería—donde denunciaron casos de intoxicación de al menos 20 alumnos—, la universidad se comprometió a implementar medidas de sanidad inmediatas para garantizar la seguridad alimentaria.
“Ya no queremos solo acuerdos que no se cumplan, queremos compromisos reales que se respeten y beneficien a toda la comunidad estudiantil. Pagamos colegiaturas y merecemos condiciones dignas”, manifestaron alumnos participantes en el movimiento.
Con la firma de estos acuerdos, los estudiantes decidieron liberar las instalaciones universitarias y anunciaron que las clases presenciales se reanudarán hoy. Sin embargo, advirtieron que mantendrán la vigilancia sobre el cumplimiento de los compromisos asumidos por la Rectoría.
ANTECEDENTE
De acuerdo con los estudiantes, el conflicto comenzó a raíz de múltiples quejas acumuladas sobre la falta de mantenimiento en laboratorios y deficiencias en la infraestructura general del campus.
“Nos merecemos una educación de calidad, con docentes preparados y laboratorios funcionales. Si la universidad ofrece ciertas carreras, debe contar con la infraestructura adecuada”, refirieron.
Esto explotó el martes, cuando iniciaron el paro tras una primera mesa de diálogo que no concluyó en acuerdos satisfactorios.
“Tuvimos una mesa de diálogo con diferentes compañeros, pero no se logró un resultado favorable. No llegamos a ningún acuerdo, entonces nuestros compañeros optaron por continuar con el paro”, expresó un estudiante que solicitó mantenerse en el anonimato.
“NO SOMOS DIEZ, SINO MIL”
Pese a los rumores que circulaban en redes sociales, los manifestantes aseguraron que el movimiento contaba con el respaldo de la mayoría del alumnado, integrado por aproximadamente 1 mil estudiantes.
“Se decía que éramos solo 10 alumnos de dos carreras, pero no es así. Toda la universidad nos está apoyando, tenemos representantes de cada carrera y estamos trabajando en conjunto”, aclararon.
De acuerdo con los estudiantes, el paro representó un esfuerzo colectivo por dignificar las condiciones académicas y exigir transparencia y compromiso a las autoridades universitarias.
“La comunidad estudiantil está dispuesta al diálogo, siempre y cuando exista voluntad real para resolver las problemáticas. No buscamos confrontación, sino soluciones”, concluyeron.
