ZACATECAS. Aunque caminar por un río de sangre suena a una fantasía, ésta es la realidad que viven usuarios y vendedores del Mercado de Abastos en la capital zacatecana.
Los denunciantes expresaron que las corrientes de sangre y restos de carne provenientes del Rastro Municipal parecen una escena de película de terror, que calificaron como “una grosería” por parte de las autoridades.
Vecinos de la zona explicaron que reportaron desde hace más de un año esta situación, pero a pesar de esto no han recibido respuesta por parte del ayuntamiento, “únicamente nos prometieron mover el rastro”.
Por otro lado, detallaron que es insalubre tener que soportar los fuertes olores de la sangre coagulando, pues en tiempo de calor es un foco de infección para todos aquellos que transiten por la zona.
Además, familias y proveedores que acuden al mercado a abastecer su despensa tienen que saltar los charcos. Esta situación vuelve la plaza una opción poco atractiva para realizar las compras.
Al respecto, indicaron que aunque han acudido departamentos de salubridad a realizar valoraciones, la autoridad municipal no actúa en beneficio de los usuarios y comerciantes.
Finalmente, los denunciantes pidieron al ayuntamiento de la capital que atienda a la brevedad este problema.

