VILLA GONZÁLEZ ORTEGA. “Ejercer presión ante quien deba responder por el desfalco” en el Banco del Bienestar es la insistencia de decenas de usuarios que desde hace poco más de una semana encontraron sus cuentas vacías y no han sido atendidos por personal de la sucursal. Hasta ahora el desfalco se calcula en 15 millones de pesos y los afectados no han interpuesto una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE).
Luego de que afectados señalaron a la responsable de oficina como la culpable de que varias cuentas estén en ceros, otras personas que también fueron víctimas se sumaron al reclamo y, de igual manera, acusan como presunta responsable a Patricia “G”, a quien identificaron como madre de la actual regidora por Movimiento Ciudadano (MC), Talia Najla Montserrat Delgadillo García.
Directivos del Banco del Bienestar advirtieron a los usuarios que no podrá ser devuelto el dinero que le entregaron de manera directa a ella para su depósito.
Durante esta semana, después de que la mayoría de los usuarios del banco que mantenían abiertas sus cuentas que presuntamente fueron vaciadas por Patricia “G”, acudieron con la esperanza de que les devuelvan sus ahorros, que generaron por depósitos o por remesas desde Estados Unidos.
Según los afectados, inicialmente los responsables del banco les pidieron los originales del contrato y recibos de los depósitos, y posteriormente les solicitaron recabar firmas “para mandarlas a pruebas periciales de grafoscopía”.
Esto, en el caso de las personas que hicieron el depósito en ventanilla. Pero a quienes, por la confianza de que conocían a la empleada Patricia, les advirtieron que la gente que le daba dinero directamente a ella para que se los depositara, “literalmente le dijeron que esa se va a fregar”.
HISTORIAS DE SACRIFICIO
Varios de los cuentahabientes, quienes tenían la esperanza de generar ahorros, ahora se ven desprotegidos y con la incertidumbre, porque con la promesa de las autoridades del banco, de revisar cada caso, les pidieron sus documentos originales para realizar las investigaciones pertinentes.
La mayoría, que lamentó el proceder de la empleada Patricia, lamentaron que ahora no aparezca por ningún lado, desde el lunes pasado, cuando comenzó un desfile casi interminable de gente que acudió a exigir respuestas.
Recordaron que Patricia “dijo que iba a la tienda y de ahí, nunca regresó, no la volvimos a ver”.
PREOCUPADOS
Preocupados por la confianza que le dieron a la empleada del Banco del Bienestar, una afectada con el desfalco, expresó que una familiar le pidió a Patricia realizar una transferencia de 300 mil pesos a otra cuenta.
Otra mujer, quien trabaja en Zacatecas, tuvo que regresar este viernes con permiso laboral, porque en días pasados los directivos le dieron una ficha de atención y le pidieron que acudiera este viernes para atenderla en ventanilla, lo que no ocurrió.
Al llegar, se encontró a unas 25 personas, dentro y fuera de la sucursal, en espera de que en cualquier momento las llamaran.
En un inicio, dijo la mujer, los empleados le pidieron, como lo hicieron con los otros, que esperaran, porque todavía no comenzaban a trabajar. Esto fue casi al mediodía. Así los mantuvieron en espera, sin darles explicación, hasta pasadas las 15 horas, cuando simplemente recogieron sus cosas y se fueron. A pesar de que les pidieron explicaciones, simplemente les dijeron que era hora de cerrar y que había terminado el horario laboral.
Entre los afectados comentaron que las cuentas presuntamente vaciadas eran de cantidades variadas, que iban desde los 5 mil, 15 mil, 30 mil y hasta de más de 100 mil pesos.
Una regidora del ayuntamiento notificó que, de acuerdo con los directivos de esa sucursal, el primer informe sumaba que había un desfalco inicial de 8 millones de pesos, pero esa cantidad aumentó apenas unas horas después, hasta los 15 millones.
SORPRESA AMARGA
Fue el 16 de octubre cuando un hombre acudió a la sucursal del Banco del Bienestar a realizar una transacción para retirar dinero de su cuenta, pero se percató de que estaba vacía.
A partir de ese momento corrió la noticia que puso en alerta a otros usuarios, quienes desde entonces se han aglomerado en la sucursal de esta cabecera municipal para verificar sus propias cuentas y reclamar por su dinero.
Aunque no a todos les ocurrió, sí comentaron que muchos tienen sus cuentas en ceros y a otros les dejaron alguna cantidad mínima, que no concuerda con lo que han depositado.
“María”, nombre ficticio, informó que no tenía mucho dinero. De la presunta estafa se enteró hace una semana, pero debido a que trabaja en la capital, no pudo asistir para verificar si había dinero en su cuenta, por lo que pidió a su hermana que acudiera, pero no pudo porque ella tenía que asistir personalmente.
“María” expresó que en una oportunidad acudió nuevamente a la sucursal de Villa González y logró que le dieran una ficha de atención, que sería este viernes; además de pedir permiso en su trabajo. Arribó allá alrededor de las 11 horas. Pasadas las 15 horas, los empleados comenzaron a recoger sus pertenencias y simplemente se fueron.
BUSCAN ABOGADO
A esta fecha, ninguno de los agraviados ha acudido a la FGJE a interponer una denuncia por el robo, debido a que, a inicios de semana, los directivos del Banco del Bienestar ofrecieron atender cada caso, pero este viernes ya no hubo quién respondiera sus demandas.
Personal de la presidencia municipal apuntó al respecto: “Sí están buscando abogado, pero el punto es ese, la gente no se pone de acuerdo”. Mientras, los directivos del banco guardan silencio ante lo sucedido.
