ZACATECAS. La Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ) informó que, en lo que va del año, se han registrado 30 brotes de coxsackie, con 209 casos de menores infectados, cifra que casi duplica los 17 brotes de 2025.
Jorge Arturo Quiñones Méndez, responsable del Programa de Urgencias Epidemiológicas y Desastres de la SSZ, informó que los 30 brotes se han focalizado en siete municipios y la mayoría se concentra en Zacatecas capital, Guadalupe y Fresnillo.
Destacó que 27 de los 30 brotes registrados se han presentado en guarderías. Al ser una enfermedad altamente contagiosa, explicó que cuando se detecta un caso es necesario aislar al menor para evitar que otros niños se infecten.
El especialista afirmó que aunque las cifras de casos de este año superan los registros de 2025, el número de brotes corresponde al comportamiento habitual de la enfermedad.
Debido a que de julio a octubre es la temporada de mayor transmisión del virus, enfatizó que la SSZ refuerza las estrategias de prevención y las pláticas dirigidas a padres de familia, con el propósito de informarles sobre las medidas que deben adoptar para evitar contagios.
Una de las principales medidas, dijo, es reforzar los hábitos de higiene de los niños, debido a que resulta complicado controlar por completo el entorno escolar, donde se dan los contagios.
SÍNTOMAS
Quiñones Méndez detalló que los principales síntomas de la enfermedad son la aparición de ampollas en las palmas de las manos y las plantas de los pies, llagas en la boca, fiebre y disminución del apetito.
Por ello, exhortó a los padres de familia a llevar a sus hijos al médico ante la presencia de estos signos, mantenerlos aislados para evitar nuevos contagios y, sobre todo, no automedicarlos.
En el caso de las guarderías, las indicaciones establecen la suspensión temporal de la asistencia del menor contagiado durante al menos 14 días, con el objetivo de evitar la propagación de la enfermedad y la aparición de nuevos brotes.
No obstante, reconoció que la aplicación de esta medida representa un desafío, pues cuando se detecta a un menor con síntomas y se le envía a casa, pueden identificarse otros casos entre los niños que permanecen en el centro. Pese a ello, aseguró que se continúa trabajando para contener los contagios.
El médico aclaró que no existe una vacuna contra este virus, por lo que el aislamiento de los menores infectados y la atención médica oportuna son medidas fundamentales para controlar la propagación de la enfermedad.
