Rodando por los caminos
No podemos vivir sin ellos. Quizá la mayoría de la población no repara en la importancia de uno de los grandes avances de la civilización que nos ha permitido comunicarnos a grandes distancias y poblar el planeta ante las necesidades migratorias a que nos obligó la naturaleza, este gran avance han sido los caminos.
Para conocer la historia de la construcción de caminos, remontémonos miles de años con los primeros senderos creados por animales y adaptados por los seres humanos para facilitar el desplazamiento de los humanos y con esto comenzara el repoblamiento del planeta.
Hay que imaginar esos desérticos sitios del medio oriente en Mesopotamia, en la antigua Sumeria (4000 a. C.), entre los ríos Tigris y Éufrates surgieron las primeras calles y caminos pavimentados con ladrillos y barro, este método, también se ha hallado en el valle del Indo, llamado así porque lo cruza el río Indo en Pakistán, nos damos cuenta de la importancia de la cercanía de fuentes de agua en estas ciudades, con fuerte influencia para el traslado de la misma a las ciudades, por supuesto que estos caminos influyen en el descubrimiento de la rueda.
Así, para los egipcios no pasaron desapercibidos estos descubrimientos tan necesarios con las calzadas donde transportar los bloques con que construirían las famosas pirámides. Lo mismo sucedió con los persas del rey Diario, que creó la famosa Carretera Real, con una longitud superior a los 2 mil 400 kilómetros.
Llegaría la ingeniería romana que aprovecharía los conocimientos existentes y los mejoraría en las Calzadas Romanas, los romanos construyeron la red de caminos más avanzada del mundo antiguo para unir las provincias de su vasto imperio. Diseñaron más de 100 mil kilómetros de calzadas rectas y duraderas. Utilizaron varias capas de piedra, cimientos sólidos y una superficie abovedada para permitir el drenaje del agua de lluvia. Famosas rutas como la Vía Apia siguen en pie después de más de dos mil años.
La Revolución Moderna y el Asfalto. Ya para los siglos XVIII (18) y XIX (19), ingenieros como los escoceses Thomas Telford y John McAdam mejoraron las bases de piedra machacada (método conocido como macadán) se compone de una base de tierra compactada, una capa intermedia de piedras grandes y una capa superior de piedra trituradas. Al arribar el siglo XX (20), con la llegada masiva del automóvil se impulsó la creación de autopistas rápidas y el uso de revestimientos bituminosos y asfalto moderno para soportar el tráfico pesado. Infraestructura que fue superada con el uso de revestimientos de concreto, al ser más duradero y estable.
En México, los principales caminos datan de la época prehispánica, particularmente, las rutas camineras abiertas por las civilizaciones maya y azteca, cuya tradición, conocimientos y técnica de construir caminos a mano, persistió entre los pueblos originarios a lo largo de los siglos de la Colonia.
En la Nueva España los caminos se caracterizaron por aprovechar las obras trazadas en la época prehispánica, aunque buena parte de ellos fueron mejorados y extendidos con el propósito de favorecer el comercio interno y ultramarino.
Los españoles modificaron las rutas tradicionales para construir más y mejores caminos.
A medida que avanzó el proceso de colonización, las rutas precortesianas sufrieron modificaciones debido a la necesidad de hacer más y mejores caminos, pues los habitantes de las Indias, al usarlos preferentemente para el tránsito de bestias de carga y tiro, no contemplaron pendientes ni curvas, aspectos que los españoles sí consideraron al construir las vías por donde debían pasar animales con carga y las carretas.
De esta forma, durante el primer siglo colonial, la apertura de caminos estuvo dominada por un trazado que tenía su origen en la ciudad de México y se desplazaba de norte a sur y de este a oeste. Por ello, hacia el norte se abrió el Camino Real con el fin de desarrollar la minería y la ganadería, Zacatecas estaría dentro del desarrollo de la infraestructura caminera por su riqueza minera y ganadera.
Hacia el sur, -pasando por Oaxaca-, se abrió el camino rumbo al puerto de Huatulco y el Istmo de Tehuantepec. En dirección al oeste, el camino principal pasó por Cuernavaca para culminar en Acapulco.
Cabe mencionar lo fundamental que ha sido la participación de los municipios para la construcción y mantenimiento de las carreteras. Trascendental fue la creación de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas en 1891, la cual ha sido transformada en varias ocasiones hasta que en la actualidad es la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.
He hecho un breve recorrido de la relevancia que han tenido las carreteras en la civilización, para recalcar que son importantes para muestra comunicación como sociedad, por eso, uno de los rubros de un buen gobierno es seguir abriendo a las poblaciones y comunidades para desarrollar mejores servicios y aumente la calidad de vida de sus pobladores.
Zacatecas ha tenido altas y bajas en la construcción de carreteras, pero peor, durante dos sexenios anteriores brilló por su ausencia el mantenimiento, es hasta ahora, a fines del sexenio estatal que hay atención al mantenimiento, quizá por el cambio de titular del ramo.
Esperemos que el próximo gobernante sea un firme impulsor de más carreteras y sobre todo de su mantenimiento, cabe decir que no toda gestión es del gobernante en turno, sino de la participación de su funcionario, porque de bostezos ya tuvimos varios sexenios.
