Ángel Espinosa “Platerito” aprovechó las virtudes del ejemplar de D’ Guadiana para construir la faena de la noche; Antonio Romero cortó una oreja y Luis Ignacio Escobedo mostró firmeza ante un lote de pocas opciones.
ZACATECAS.– La tercera corrida del Serial Taurino de la FENAZA encontró su argumento en el tercer toro. Hasta entonces, la noche transitaba por el esfuerzo de los toreros frente a ejemplares a los que había que provocar y sostener. Pero apareció “Bonito”, de D’ Guadiana, y la corrida tomó otro rumbo.
Ángel Espinosa “Platerito” entendió pronto que delante tenía materia para construir. “Bonito”, número 103, de 462 kilos, tuvo bravura, nobleza y calidad, virtudes que el torero zacatecano fue descubriendo y aprovechando desde el capote.
Lo recibió de rodillas y después toreó a la verónica con cadencia. Sumó chicuelinas en el quite y elevó el ambiente con las banderillas. Para entonces, toro y torero ya habían establecido el tono de una actuación que crecería con la muleta.
También de rodillas comenzó “Platerito” la faena. El pitón derecho de “Bonito” ofreció recorrido y continuidad, y por ahí llegaron series ligadas, con temple y profundidad en el trazo. Espinosa consiguió llevar la embestida y prolongarla, toreó en redondo y sostuvo el ritmo sin precipitarse.
Por el izquierdo encontró otra expresión. Los naturales surgieron despacio, con el torero asentado y el toro respondiendo con entrega. Hubo incluso espacio para volver a las rodillas y correr la mano desde ahí. “Bonito” mantuvo sus condiciones durante una faena larga y el público terminó solicitando el indulto, finalmente concedido.
Fue el punto culminante de una corrida en la que D’ Guadiana lidió un encierro de juego variado.
Antonio Romero había abierto plaza con “Amor Eterno”, de 523 kilos. El toro salió suelto y el zacatecano trabajó desde el capote para sujetarlo, además de ejecutar un quite por navarras. Con la muleta se encontró con un animal fijo, pero sin demasiada transmisión. Romero puso oficio, especialmente por el derecho, y consiguió algunos naturales de buena expresión. Pinchazo y estocada dejaron su actuación en palmas.
Su mejor resultado llegó con “Virtuoso”, cuarto de la noche, de 453 kilos. El toro tuvo poco fondo y Romero debió asumir nuevamente el peso de la faena. Se impuso por firmeza, insistió sin ventajas y encontró muletazos de mérito antes de cerrar con una gran estocada. Cortó una oreja.
Luis Ignacio Escobedo afrontó una noche de exigencia. “Siempre Libre”, de 465 kilos, tomó querencia hacia tablas y ofreció medias embestidas. Escobedo respondió metiéndose en terrenos comprometidos, acortando las distancias y sosteniendo una labor de determinación y valor. Tras acertar al segundo intento con la espada hubo ligera petición de oreja y saludó en el tercio.
Con “Amigo Fiel”, de 516 kilos, compartió banderillas con “Platerito”, en uno de los momentos animados del quinto. Después tuvo que enfrentarse a un toro que perdió recorrido y terminó quedándose corto. Escobedo buscó por ambos pitones y agotó las posibilidades antes de fallar con el acero.
“Platerito” cerró plaza con “Brillante Puro”, de 450 kilos. Volvió a lucir en banderillas y brindó su faena al empresario José Aguirre Campos. El toro tuvo menos fondo, aunque por el izquierdo permitió naturales asentados que fueron lo mejor de la labor. La espada frustró cualquier posibilidad de aumentar el triunfo y recibió palmas tras dos avisos.
La noche, sin embargo, ya tenía nombre propio: “Bonito”. El tercero había cambiado el pulso de la corrida y “Platerito” tuvo la capacidad de reconocer sus virtudes y llevarlas hasta el indulto.
FICHA: Monumental Zacatecas. Tercera corrida del Serial Taurino de la FENAZA. Toros de D’ Guadiana, de juego variado. Destacó “Bonito”, número 103, de 462 kilos, lidiado en tercer lugar e indultado. Antonio Romero: palmas y oreja. Luis Ignacio Escobedo: salida al tercio y palmas. Ángel Espinosa “Platerito”: indulto y palmas tras dos avisos.
Fotos: Manolo Briones



































