Son tres los adolescentes jaliscienses que desaparecieron en la vecina entidad y que la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) busca en Zacatecas: Jeremi, Dominic y Giovanny. Según las investigaciones, desde que fueron vistos por última vez, estos muchachos viajaron o estuvieron en distintos puntos desde Teocaltiche hasta Santa María de los Ángeles, municipios de Jalisco, pasando por Apulco, Nochistlán y Florencia de Benito Juárez, en territorio zacatecano, una ruta marcada por la violencia de la delincuencia organizada.
Jeremi Alejandro Villegas Anaya tiene 14 años y desapareció el 15 de julio en Tonalá. El mismo día se perdió el rastro de Dominic Gabriel Méndez Jiménez, de 15, en Tlajomulco de Zúñiga. Y el 17 de julio fue el de Giovanny Natanael Flores Vázquez, de 17 años, en El Salto. Ni ellos ni sus familias se conocen entre sí, no tienen parentesco ni ningún otro tipo de relación.
“Ellos mencionaron en sus domicilios y con familiares que iban a hacer trabajos a la sierra. En ningún momento mencionaron trabajo con algún grupo delictivo, pero no podemos invisibilizar que esta situación del reclutamiento ha pasado mucho en Jalisco y de ahí los mandan a otros estados. Lamentablemente, no es el primer caso”, advirtió el titular de la FGJE, Cristian Paul Camacho Osnaya.
ACCIONES DE BÚSQUEDA
Aunque la fiscalía de Zacatecas recibió las tres carpetas de investigación del caso entre el 28 y el 29 de julio, enviadas por su homóloga de Jalisco por incompetencia, la búsqueda de los adolescentes en Zacatecas inició desde el 21 de julio, luego de la alerta que detonó la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB).
Según las primeras investigaciones, con el rastreo de los teléfonos de los muchachos se identificaron lugares donde pudieron haber estado y que se ubican en la zona limítrofe de ambas entidades. “Esto no significa que necesariamente tengan que estar aquí”, aclaró Cristian Camacho, sin embargo, son los últimos datos de geolocalización con los que se cuenta al 18 de julio, apenas unos días después de las desapariciones.
Hasta ahora, la FGJE ha realizado ocho acciones de búsqueda en campo, con apoyo de la Guardia Nacional (GN) y de la Policía Estatal Preventiva (PEP), así como de autoridades de municipios jaliscienses, como Huejúcar, Colotlán y Santa María de los Ángeles. Este martes, un equipo de Jalisco acudió a Teocaltiche. Hoy, el zacatecano se moviliza en Apulco y Florencia de Benito Juárez.
“Los puntos que tenemos localizados de acuerdo a la georreferenciación son complejos, complicados, donde incluso se han dado enfrentamientos, aseguramientos, hallazgos de campamentos delincuenciales y de lugares de siembra de droga”, recalcó Camacho Osnaya.
Tan solo el domingo pasado, en la misma zona, entre El Plateado de Joaquín Amaro y Tlaltenango de Sánchez Román, civiles armados atacaron a personal del Ejército Mexicano; el tiroteo terminó con un presunto agresor muerto y dos adolescentes detenidas, de 14 y 17 años, originarias de Mezquital, Durango.
ESTRATEGIAS COORDINADAS
El titular de la FGJE aseguró que, desde que recibieron las carpetas de investigación en Zacatecas, se ha tenido contacto con familiares de Jeremi, Dominic y Giovanny. Este martes, la fiscal especializada en Atención a Desaparición de Personas, Deisy Janett Montes Márquez, se reunió por videollamadas con las familias, que permanecen en Jalisco.
Con respecto a las denuncias de madres de los adolescentes sobre fallas de origen en las investigaciones, Cristian Camacho reconoció que el tiempo que transcurrió entre la georreferenciación y que se remitió la carpeta “son minutos u horas que se pierden y que son realmente esenciales para la búsqueda”. Sin embargo, consideró que “no se trata de chocar entre instituciones, al contrario, el objetivo es coordinarnos”.
A la pregunta de si se han detectado estas redes de reclutamiento del crimen organizado en el estado, el fiscal respondió: “En Zacatecas tenemos presencia de dos grupos delictivos: el cártel del Pacífico y el de Jalisco, que se ha caracterizado en los últimos años por un problema de reclutamiento muy delicado”.
Reiteró que “no es el primer registro de que adolescentes o jóvenes que son captados, reclutados, se ven involucrados en actividades delincuenciales y han llegado a Zacatecas”. Para combatir este problema, puntualizó, “se está trabajando, se ha hecho del conocimiento de la Federación, de la CNB”.
“Hace dos semanas, tuve la oportunidad de plantearlo en la Fiscalía General de la República (FGR), con la Fiscalía de Derechos Humanos, también en el Centro Federal de Inteligencia Criminal (CFIC), justamente para ver cómo romper ese ciclo de reclutamiento”, expuso el fiscal.
ADOLESCENTES, VULNERABLES
Camacho Osnaya informó que también se trabaja en un programa contra el reclutamiento luego de que personal de la FGJE, junto con autoridades federales, participara en una capacitación intensiva del Programa Internacional para la Persecución y el Enjuiciamiento del Reclutamiento Criminal (CREPP) en Washington DC, en marzo.
“Se hablaba de que si el reclutamiento era voluntario o forzado. Yo no creo que exista un reclutamiento voluntario, pienso que solamente hay dos modalidades: forzado o engañoso, que se puede dar en muchas etapas por cómo los engañan con un sueño de vida o lo que esperan como una vida fácil, de lujos, accesible, por ahí empieza el engaño. A final de cuentas, la madurez de los adolescentes no es amplia y la delincuencia no busca personas afines o que les puedan llevar alguna actividad, busca vulnerabilidades”, advirtió el fiscal.
Agregó que “el uso irresponsable e ilimitado de redes sociales es un potencial muy fuerte para estos grupos delictivos” y, de entre estas plataformas, “TikTok es un una de las amenazas más fuertes”, por lo que la FGJE también pretende, en coordinación con la FGR, crear una unidad especializada “encaminada a una policía cibernética para detener este tipo de casos, pero sobre todo para detener a los responsables”.
Por otra parte, insistió en la importancia de la prevención contra el reclutamiento de menores, porque “pareciera que lo estamos normalizando y no lo estamos deteniendo ni como sociedad ni como autoridad”. La intervención social, apuntó, “no tiene que ser la última ruta”, pues la delincuencia busca adolescentes vulnerables y “ahí debemos atender por parte del Estado y de la sociedad”.
En el caso de los muchachos de Jalisco, Cristian Camacho adelantó que podría tratarse de “un reclutamiento engañoso”. Afirmó que el caso continúa activo en la Mesa de Construcción de Paz: “estamos en un objetivo firme: la localización de los adolescentes con vida”.
