Intentar sustituir la calidez humana por una respuesta optimizada, automatizada y a modo, implica el grave riesgo de atrofiar nuestra capacidad de conectar en la vida real. La tecnología continuará su evolución, pero la calidez de una mirada, el abrazo oportuno o la risa compartida en una tarde de lluvia y café, siguen y seguirán siendo patrimonio exclusivo de los seres de carne y hueso como nosotros.
En la primera parte de este tema, publicada la semana pasada, nos enfocamos en los números y las estadísticas mundiales, así como en las razones que las personas han expuesto para buscar apoyo en pantallas y asistentes virtuales de IA, en lugar de recurrir a las amistades humanas (ahora requerimos hacer esa distinción).
Hoy revisaremos algunas de esas aplicaciones y los usos que las personas les dan, de igual manera daremos respuesta a dos preguntas más: ¿cuál es el costo que las personas están pagando a cambio de esta comodidad sin fricciones? ¿Qué podemos hacer para recuperar la capacidad de conectar con otros seres humanos?
Sinceramente, hace algunos años no habría imaginado siquiera la necesidad de plantear esta última pregunta, pero la realidad nos alcanzó.
Acompáñame en esta nueva entrega de Tu Espacio Digital y reflexionemos juntos.
Comenzaremos por mencionar tres de las aplicaciones más utilizadas en el mundo con fines de apoyo emocional, basándonos en el número de usuarios como criterio principal.
1. Xiaoice (Xiaoice / Microsoft China): Es utilizada preponderantemente para acompañamiento emocional masivo en países asiáticos (China, Japón, Indonesia), diseñada con un modelo de empatía profunda para simular conexiones de amistad y pareja. Es la más grande del mundo en volumen absoluto de interacción, superando los 660 millones de usuarios registrados y más de 150 millones de usuarios activos. Los usuarios conversan con ella un promedio de 23 turnos por interacción. Según datos de Association for Computational Linguistics (ACL) y reportes de Dataintelo.
2. Character.AI: Utilizada principalmente para llevar a cabo conversaciones abiertas, juegos de rol y refugio emocional a través de personajes individualizados o personas virtuales simuladas. Supera los 20 millones de usuarios activos mensuales. Es la plataforma dominante entre la Generación Z, con base en el Informe de adopción digital de Cyberlink y análisis del mercado de IA de AI Companion Guides.
3. Talkie AI: Es una plataforma de interacción conversacional y emocional mediante avatares y personajes con voces hiperrealistas. Superó rápidamente los 11 millones de descargas activas en tiendas móviles (App Store y Google Play), manteniéndose entre las aplicaciones de mayor crecimiento con de 3 a 4 millones de usuarios mensuales, según el Informe global sobre métricas de descargas y uso de apps móviles de Electro IQ / App Magic.
Otras aplicaciones con un número de usuarios importante, son Replika, diseñada explícitamente desde su origen como una «amiga-pareja virtual» que brinda apoyo emocional, así como Woebot / Wysa que brinda acompañamiento emocional estructurado basado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) para gestionar la ansiedad, el estrés y la soledad diaria.
No sé cuál es tu impresión hasta el momento con estas aplicaciones, yo me quedé reflexionando en los fines de utilización, más que en el número de usuarios. Ahora nos centraremos en responder las dos preguntas que planteamos para esta colaboración.
Recurrir a aplicaciones inteligentes para recibir contención emocional cuenta con un atractivo importante: un algoritmo jamás te dirá que tiene o tuvo un mal día, no interrumpirá para comparar su situación con la tuya llevando la atención hacia sí mismo y difícilmente- a menos que así lo entrenes- te responderá con un sarcasmo o una frase fuera de lugar.
Te dirá siempre lo que deseas escuchar, esto es, generará un efecto de eco emocional, así como una falsa sensación de cercanía e intimidad y una peligrosa dependencia al confort que podría terminar en aislamiento.
Por otra parte, al eliminar el riesgo al rechazo –que tanto tememos- y la incomodidad de la discrepancia en las visiones de vida, también desactivamos automáticamente ese “gimnasio en donde se entrena la empatía”.
Tanto los seres humanos como nuestras interacciones y relaciones son perfectas en su imperfección, en algunas ocasiones llegan a ser un tanto caóticas y hasta problemáticas. Sin embargo, lo que nos ha distinguido también es la capacidad de negociar y encontrar coincidencias en medio de las diferencias, eso es lo que nos hace crecer, evolucionar y mejorar como personas.
Por lo tanto, intentar sustituir la calidez humana por una respuesta optimizada, automatizada y a modo, implica el grave riesgo de atrofiar – o contribuir a continuar dañando- nuestra capacidad de conectar en la vida real.
Aunque en ediciones anteriores el tema central era la distracción que las plataformas digitales nos estaban generando, al limitar nuestras conversaciones a interacciones virtuales pero entre humanos, ahora el tema nodal es la interacción emocional –un nivel completamente distinto- entre personas e inteligencias artificiales.
En cuanto a la segunda pregunta, cómo recuperar el valor de la convivencia humana, implica colocar cada cosa en su lugar: la tecnología como asistente práctico y las personas como el único territorio donde el afecto y la empatía son reales.
Algunas acciones para reconectar consisten en frecuentar plazas, espacios públicos, talleres o grupos comunitarios; abrazar la incomodidad de aceptar desacuerdos y sostener conversaciones difíciles como parte natural de nuestro aprendizaje así como dosificar la compañía virtual estableciendo límites claros, usándola como un apoyo y no como un sustituto de la convivencia real.
La tecnología continuará su evolución, pero la calidez de una mirada, el abrazo oportuno o la risa compartida en una tarde de lluvia y café, siguen y seguirán siendo patrimonio exclusivo de los seres de carne y hueso como nosotros.
¿Tú qué opinas?
Nos leemos pronto.
EDITORIAL: TU ESPACIO DIGITAL
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(Segunda parte)
Por Ana Lilia González Moncada
