FRESNILLO. Vecinos de la colonia Ejidal 4 denunciaron fallas en el suministro de agua potable. La situación ha generado molestias entre los habitantes, quienes han tenido que recurrir a la compra de pipas, cuyo costo oscila en los 7 mil pesos debido a las malas condiciones de la carretera. Además se enfrentan a la falla de luminarias.
María Rodríguez, vecina de la calle de las Torres, relató que hace más de un mes hizo un reporte al Sistema de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Fresnillo (Siapasf) y solicitó el envío de una pipa; sin embargo, le respondieron que “sería agendada”, sin que hasta la fecha alguien haya acudido la unidad.
Expuso que, de acuerdo con el tandeo, la colonia recibe el servicio una vez por semana, pero la presión es tan baja que, a pesar de contar con una bomba para extraer el agua desde la toma de la calle, resulta imposible almacenar la cantidad suficiente para sobrellevar los largos periodos sin el vital líquido.
“Es un problema que ha estado desde hace unos ocho años. Antes me levantaba en las madrugadas cuando escuchaba que había un poco más de presión, y llenaba varios botes para poder lavar. Ahora mejor me voy a casa de mi hermana porque acarrear agua es muy desgastante”, lamentó María.
LOS MÁS AFECTADOS
Debido a la “distancia y condiciones de la colonia”, las pipas llegan a cobrar hasta 7 mil pesos por llenar uno o dos tinacos. “La calle no está pavimentada, solo arreglaron la entrada a la colonia; por eso las pipas cobran muchísimo para llegar hasta arriba [al final del sector]”, aseguró la vecina de la Ejidal 4.
Señaló que los habitantes de las calles ubicadas al fondo de la colonia son los más afectados, ya que las viviendas que se encuentran al pie de la carretera tienen mejor suministro de agua y alumbrado.
SOLUCIÓN, “A MEDIAS”
El servicio de agua potable no es el único que presenta fallas. Desde hace cinco meses se han registrado problemas en el alumbrado público de la Ejidal 4. Aunque estos fueron reportados y atendidos, “solo a medias”, afirmaron los vecinos.
Explicaron que el personal del ayuntamiento cambió tres luminarias, a pesar de que eran más de seis las que se habían fundido, dejando a las viviendas ubicadas al final de la calle “totalmente a oscuras”.
