ZACATECAS. A pesar de que Zacatecas lidera nuevamente los casos activos de GBG con 199 animales enfermos y un acumulado de 894 contagios, el secretario del Campo, Gerardo Luis Cervantes Viramontes, aclaró que estas cifras no reflejan una mayor presencia de la enfermedad, sino una eficiencia en la detección, control y reporte oportuno por parte de los ganaderos.
De acuerdo con el informe oficial emitido por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Agricultura), los casos se concentran en 40 de los 58 municipios de Zacatecas, lo que representa alrededor del 69 por ciento del territorio estatal.
Como parte de ello, se precisa que Pinos continúa encabezando la lista de casos de Gusano Barrenador de Ganado (GBG) en el estado, con 27 casos activos. Le sigue Juan Aldama con 13; Valparaíso con 12; y Sombrerete con 11.
En el acumulado histórico, Pinos aparece muy por encima del resto de los municipios, con 161 casos, seguido de Valparaíso, con 49; Villa de Cos, con 33; Sombrerete, con 31; Juan Aldama, con 30; Guadalupe y Villa García, con 28 cada uno; Río Grande, con 27; Fresnillo, con 24; y Mazapil, con 22.
Al respecto, el funcionario estatal atribuyó la elevada cantidad de casos registrados en Pinos a su ubicación geográfica y colindancia con San Luis Potosí, donde se produjo parte de la dispersión de la mosca que provoca la infestación.
MEDIDAS CONTRA SUBREGISTRO
Cervantes Viramontes explicó que las acciones de capacitación y difusión han permitido disminuir el subregistro, debido a que ganaderos y población conocen mejor el ciclo biológico del gusano barrenador, identifican las heridas en los animales y realizan los reportes correspondientes.
“Todos los casos o casi todos se reportan”, señaló al sostener que esta eficiencia en la vigilancia provoca que las cifras de Zacatecas sean más elevadas y, por consecuencia, que la entidad aparezca en el primer lugar nacional.
Destacó que la estrategia se concentra en una mayor difusión, capacitación y atención inmediata, con participación de Agricultura, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), la Unión Ganadera y los ayuntamientos, además de las instancias de salud pública, debido a que el GBG también puede afectar a seres humanos.
NO ALARMAS
El secretario del Campo llamó a no generar alarma, pero sí a mantener especial cuidado ante la aparición de heridas susceptibles de infestación.
Una vez detectado el GBG, explicó, se debe realizar el tratamiento y retirar la totalidad de las larvas, además de evitar que los gusanos extraídos sean arrojados al suelo, ya que pueden continuar su ciclo biológico.
“Un animal puede recuperarse aproximadamente en un periodo de ocho a 15 días después de recibir el tratamiento y mantener limpia la herida. No se trata de una enfermedad para generar alarma, pero sí de un padecimiento que requiere atención y control”, concluyó.
