ZACATECAS. La falta de pago de al menos 1 mil 100 toneladas (t) de frijol entregadas a los centros de acopio mantiene en incertidumbre a productores de la región de Tacoaleche, San Antonio del Ciprés y Pozo de Gamboa, quienes advirtieron que el retraso afecta el arranque del nuevo ciclo agrícola, pues requieren esos recursos para adquirir semilla e insumos.
Abraham Castro Trejo, representante de los agricultores, explicó que alcanzaron a almacenar cerca de 1 mil 500 toneladas de frijol tras el acuerdo durante las manifestaciones a inicios de este año, pero solo se ha cubierto el pago de aproximadamente 400 t, por lo que la mayor parte de la producción continúa sin liquidarse.
Expuso que desde un inicio advirtieron que el manejo del programa de acopio generaría problemas, pero ahora con el inicio de las lluvias y las labores de siembra, la falta de recursos volvió crítica la situación para los productores.
“Ya está lloviendo y la gente anda sembrando, necesitan el dinero para comprar la semilla y el diésel, que actualmente ronda los 28 pesos”, expresó.
Castro Trejo agregó que a pesar de que se acopió bastante tonelaje del grano debido a la extensa producción, con el cierre de los centros de acopio los agricultores se han quedado sin opciones para defender el precio de su cosecha y se ven obligados a vender a intermediarios.
PRESIÓN EN EL PRECIO
En comunidades como San Antonio del Ciprés y Pozo de Gamboa circulan versiones de que los llamados coyotes pretenden pagar hasta siete pesos por kilogramo, muy por debajo de las expectativas de los productores.
Abraham Castro estimó que en todo el estado aún hay alrededor de 200 mil t de frijol sin comercializar, lo que mantiene presionado al mercado y complica más la situación económica del sector.
Ante la falta de una fecha para recibir el pago pendiente, advirtió que si las autoridades no ofrecen una respuesta a corto plazo, los productores sostendrán reuniones y asambleas para definir las acciones que emprenderán en defensa de sus intereses.
El representante de los campesinos insistió en que la demora en la liquidación del grano amenaza la capacidad de los agricultores para continuar con el nuevo ciclo productivo, en un momento en el que los trabajos de siembra ya se encuentran en marcha.
