MONTERREY, NL. Mientras avanza el proceso de revisión del T-MEC, las reglas de origen se han convertido en uno de los puntos más vulnerables para las empresas, y las pymes representan el eslabón más débil en temas de cumplimiento, describió un documento de Prodensa.
La firma consultora de servicios diversos a empresas nacionales y extranjeras, refirió que muchas empresas se han acostumbrado a operar bajo el T-MEC, considerando los certificados de origen como un paso rutinario más en el proceso de exportación.
Sin embargo, advirtió que las reglas de origen representan uno de los principales focos de riesgo para las empresas que comercian en Norteamérica, no sólo por los requisitos del Acuerdo, sino porque la responsabilidad de su correcta aplicación recae principalmente en el exportador, quien debe asumir las consecuencias legales, financieras y operativas de cualquier error.
«Una clasificación arancelaria incorrecta, una descripción vaga en un certificado de origen, un proveedor que no puede documentar adecuadamente la procedencia de sus materiales o una empresa que no mantiene registros completos de sus importaciones temporales… cualquiera de estos problemas puede poner en riesgo millones de dólares en exportaciones».
El impacto va desde auditorías que abarcan hasta seis años, multas de entre el 70% y el 100% del valor de las mercancías e incluso la suspensión del programa de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX).
«La mayor vulnerabilidad dentro del marco del T-MEC suele residir en los niveles inferiores de la cadena de suministro. Los grandes fabricantes de automóviles y aeroespaciales que operan en México han invertido considerablemente en departamentos de cumplimiento normativo. Sin embargo, los proveedores más pequeños suelen carecer de la infraestructura necesaria para cumplir con los estándares del tratado», señaló el documento.
Prodensa explicó que muchas pymes aún gestionan el cumplimiento normativo de forma intuitiva, sin controles basados en datos ni personal capacitado en legislación aduanera.
La vulnerabilidad de las pymes afecta a los grandes fabricantes de equipos originales (OEM) porque, si un proveedor de nivel 3 no certifica el origen de un componente de acero, es posible que el OEM no pueda cumplir con los requisitos de abastecimiento regional del tratado.
Por lo que las empresas que realicen importantes inversiones de capital en el 2026 basándose en las normas actuales operarán bajo un marco regulatorio significativamente diferente en el 2027, señaló Prodensa.
Silvia Olvera
Agencia Reforma
