ZACATECAS. El chofer Luis Xavier Labrada Anaya, de 33 años, cumplió casi dos meses desaparecido tras adentrarse en una zona roja de Zacatecas a bordo de una unidad de carga durante un trayecto de trabajo, la cual fue hallada en una presa de Tepechitlán. Su familia denunció que ha recibido mensajes que afirman que está retenido por el crimen organizado.
El operador se comunicó con su familia por última vez la noche del 10 de abril de 2026, día en que laboró en el transporte de mercancía desde Manzanillo, Colima, con destino a Monterrey, Nuevo León.
La geolocalización satelital de la compañía arrojó su posición final a las 22:11 horas en las inmediaciones de Tepechitlán.
Días después, las autoridades locales encontraron el automóvil sumergido en una presa de dicho municipio, ubicada detrás del parque El Silencio. Esta zona está denominada como “Triángulo del terror”, debido al dominio de un conocido grupo delictivo y los índices de delincuencia.
En el sitio solo hallaron las prendas de vestir de Luis Xavier y de su acompañante, Alejandro Santos Erasto, de 29 años. Las mochilas, identificaciones y teléfonos celulares de ambos no fueron localizados en el punto.
Cabe mencionar que Tepechitlán se encuentra clasificado dentro de las alertas de viaje internacionales por la constante presencia y disputas del crimen organizado en la región.
Además, colectivos de búsqueda y corporaciones civiles alertaron que el ingreso a las áreas serranas reportadas representa un peligro latente por tratarse de una zona roja.
SIN RESPUESTAS
Ana Luisa Labrada Anaya, madre del afectado, relató que al acudir a la empresa Grupo Corporativo Halcones (GCH) ubicada en Tlalnepantla, Estado de México, para reportar la pérdida de comunicación, el personal administrativo incurrió en contradicciones, sosteniendo al inicio que el operador viajaba solo y con un rumbo distinto.
Indicó que el contralor de la firma, Alfredo Mendoza, instruyó a los familiares a interponer las denuncias por sus propios medios, pues ellos lo harían solo por su unidad. Asimismo, la propietaria del negocio rechazó brindar apoyos económicos para los dos hijos menores de edad de la víctima, pese a que desapareció en horas laborales.
Señaló que han costeado por su cuenta los viajes para interponer su denuncia, asentada el 14 de abril, ante la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) de Zacatecas, luego de que instancias del Estado de México se negaran a iniciar la carpeta de investigación por la jurisdicción donde se habría registrado el hecho.
La entrevistada acusó también que a la fecha el Ministerio Público en Zacatecas, a cargo de Imelda Salazar, no reporta avances sustanciales en las indagatorias del caso.
Tras la ausencia de Luis Xavier, la familia ha recibido mensajes de texto y WhatsApp desde diferentes números, algunos de presuntos integrantes de células delictivas exigiendo hasta 80 mil pesos a cambio de información o de su liberación, amagándolos con la frase: “¿No lo vas a ayudar señora?”
Entre los mensajes destaca el testimonio de un supuesto sobreviviente de un centro de reclusión clandestino en la sierra de Tepechitlán, quien detalló que Luis Xavier podría encontrarse retenido en fincas custodiadas en las localidades San Pedro Ocotlán o Las Tablas.
El informante describió que las víctimas permanecen incomunicadas y bajo agresiones físicas. Pese a que estas coordenadas fueron entregadas a los agentes de investigación de Zacatecas, los familiares acusan que no se han desplegado operativos en los cuadrantes señalados.
Otro número expone la negociación con un individuo que afirma que el chofer está en una casa de seguridad por una confusión. El interlocutor pide un depósito inicial de 7 mil pesos y 5 mil más al momento de la entrega, asegurando que el operador continúa con vida.
Los anónimos insisten por mensaje: “Estará de acuerdo que por una vida es nada. Además se le entregaría con vida y además, aunque suene mal, perdón por lo que le diré, pero va a gastar más en buscar y no encontrarlo”.
SIGUE LA BÚSQUEDA
Madres Buscadoras, como las de Jalisco, mantienen activa la difusión de las fichas de ambos trabajadores.
Luis Xavier Labrada Anaya posee una estatura de 1.82 metros, complexión robusta, tez morena oscura, cabello castaño oscuro y ojos verdes. Como señas particulares cuenta con dos tatuajes: la figura del gato del libro Alicia en el país de las maravillas en el brazo izquierdo y una huella de canino acompañada del nombre Vianney en el brazo derecho. Al momento del percance vestía un pantalón de mezclilla azul marino, botas tácticas negras y una playera de uniforme oscura.
“Si alguien tiene alguna pista de mi hijo que se apiaden de mi dolor como madre y me la hagan saber, porque esta angustia me está acabando. ¡Se los suplico! Si alguien sabe dónde está, no quiero culpables, no quiero responsables, solamente que me regresen a mi hijo, por favor”, es la súplica de la mamá del padre de familia con dos hijos y una esposa esperando en casa.
