Pensiones en riesgo
No se trata de entrar en escenarios pesimistas, pero en fechas recientes el tema de pensiones y jubilaciones está en los titulares de medios de comunicación locales y nacionales.
Se puede tratar de temas del IMSS, del ISSSTE o del Issstezac para el caso de Zacatecas o sus homólogos en otras entidades federativas. El tema que se plantea es la precariedad de las jubilaciones y la amenaza latente de la modificación, en perjuicio del trabajador, del régimen de pensión, precarizando aún más una de las etapas de mayor vulnerabilidad en la vida de una persona.
En el caso del IMSS, la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolverá en próximas fechas, la posibilidad de que se reintegren aportaciones realizadas a las Afores por trabajadores afiliados al IMSS, recurso que fue aportado por el propio trabajador, pero que no se integra so pretexto de que el trabajador, dada su fecha ingreso una parte de su pensión está garantizada por el Estado y la otra por el IMSS, considerando sus derechos contractuales como “un exceso”.
Esta resolución sentaría un precedente peligroso para todos aquellos que cuentan con contratos colectivos con prestaciones superiores a las de la Ley Federal del Trabajo, lo que marcaría un retroceso en los derechos laborales.
Las recientes manifestaciones del magisterio a nivel nacional tienen que ver con la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, que implicó el cambio de un sistema solidario a uno de cuentas individuales que, al paso de los años, se ha demostrado, es insuficiente para garantizar una pensión digna en la etapa de jubilación y si a ello le agregamos las deficiencias del sistema de salud, se pone en riesgo la dignidad de la jubilación con la precariedad que se enfrentaría.
La derogación de la Ley del ISSSTE pone, a decir del gobierno, en riesgo la viabilidad financiera del Estado, pero la continuidad del régimen de pensiones pone en riesgo la vejez digna.
En el tema del ISSSTE, la UAZ tiene un escenario más complicado, puesto que la falta de pago de las aportaciones de la Universidad al ISSSTE perjudica directamente a todas y cada una de las personas que trabajan para la UAZ, quienes no tienen dinero en sus cuentas individuales.
Y si a lo anterior le agregamos las políticas educativas a nivel federal de modificación de Contratos Colectivos de Trabajo para disminuir prestaciones, las presiones para afectar los fondos de pensiones y jubilaciones, así como mayores porcentajes de aportación de quienes tienen fechas de ingreso más recientes y que, casualmente, son quienes recibirán una menor pensión al momento de jubilarse, el escenario no es muy halagüeño.
No podemos dejar de mencionar también la exigencia de la federación de que se lleven a cabo “reformas universitarias” que, lejos de atacar problemas académicos y administrativos, eliminación de castas doradas o adelgazamiento de funciones administrativas, en el fondo solo se destinarán a seguir precarizando la labor docente, a cambio de mantener los privilegios de unos cuantos.
El caso del Issstezac es igual de complejo que los anteriores, ya se han incrementado las aportaciones de los trabajadores dada la inminente quiebra del Instituto, pero las y los trabajadores son quienes pagan, con su precariedad, una larga lista de excesos de una clase gobernante que utilizó ese fondo de pensiones y jubilaciones a contentillo para beneficiar a una clase en el poder.
El tema de pensiones y jubilaciones requiere atención inmediata y seria por parte de las autoridades y un trabajo conjunto entre trabajadores, patrones y el Estado. Desprenderse de privilegios de pocos para lograr un beneficio para muchos.
