ZACATECAS. Productores denunciaron la presunta entrada de ajo chino de contrabando al mercado mexicano, lo que provocó una fuerte caída en los precios de la cosecha y representa un riesgo sanitario para los cultivos nacionales.
Sergio Narváez Claverán, secretario del Comité Nacional Sistema Producto Ajo (Conajo), señaló que detectaron prácticas irregulares en aduanas que permiten la introducción de ajo extranjero sin cumplir con las normas sanitarias necesarias para su comercialización en el país.
Expuso que, según denuncias, el ajo ingresa principalmente desde China y, en algunos casos, se vende en el mercado nacional haciéndolo pasar como mexicano o peruano.
Advirtió que además del impacto económico para los agricultores, existe un riesgo para la sanidad de los campos agrícolas, al recordar que en años anteriores el uso de ajo, importado como semilla, provocó la propagación de la enfermedad conocida como “pudrición blanca”, que afecta severamente la producción.
“En el pasado ya nos ocurrió que se utilizó ese ajo como semilla y ahora gran parte de Guanajuato y Zacatecas tienen problemas con la ‘pudrición blanca’, que complica muchísimo el cultivo”, aseveró.
BAJOS PRECIOS
En Zacatecas las cosechas de ajo apenas comienzan; sin embargo, el principal impacto que ya enfrentan los productores es la caída en los precios, afirmó Sergio Narváez.
Mientras que el año pasado el kilo de ajo mediano se comercializaba en 70 pesos, en la actualidad bajó hasta 30 o 32 pesos, lo que pone en riesgo la rentabilidad del cultivo.
Explicó que el ajo es uno de los cultivos más costosos del sector agrícola, con un gasto de producción de entre 300 mil y 350 mil pesos por hectárea, por la inversión en tecnología de riego, insumos y mano de obra.
Ante este panorama, advirtió que varios productores podrían abandonar la actividad, lo que también afectaría a miles de trabajadores temporales que cada año llegan a Zacatecas desde Durango, Jalisco, Nayarit, Puebla y Oaxaca.
“Es un cultivo caro y vender a estos precios no conviene, muchos productores se van a retirar y eso significa pérdida de empleos para mucha gente”, afirmó.
El secretario de la Conajo señaló que el problema del contrabando no es nuevo, pero aseguró que en años anteriores existían mayores operativos de inspección y decomiso para frenar el ingreso irregular de mercancías.
Alertó que el panorama para el sector agrícola es complicado. “Vemos un riesgo muy latente, no solo es el problema de los ajeros, también lo viven otros productores, el campo está totalmente descobijado”, enfatizó.
