FRESNILLO. Después de un octubre “flojo” y un inicio de noviembre similar, los restaurantes de Fresnillo registraron un aumento cercano al 20 por ciento en sus ventas durante el reciente fin de semana largo, pese a no participar en las promociones de El Buen Fin.
Hugo Rodríguez Villarreal, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en el municipio, explicó que este repunte, favorecido por una mayor afluencia de personas en las calles, resultó significativo para el sector.
“La gente anda comprando, sale y termina comiendo fuera. Ya traíamos ventas bajas y este puente nos ayudó a levantarnos un poco”, afirmó.
Cabe señalar que esta afirmación contrasta con lo dicho este martes por Arturo Azúa Sánchez, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur) en Fresnillo, quien aseguró que en los días de El Buen Fin los restaurantes mostraron una disminución en sus ventas.
PREPARADOS PARA DICIEMBRE
Rodríguez Villarreal afirmó que diciembre es el periodo más esperado por los restauranteros, pues coincide con el pago de aguinaldos, el inicio de vacaciones, la llegada de familiares que viven fuera de El Mineral y una mayor movilidad de personas en las calles.
Enfatizó que si bien la Canirac Fresnillo no implementará una campaña colectiva de promoción, cada restaurante prepara sus propios paquetes para convivios, posadas, cenas navideñas y de Año Nuevo. “En diciembre hay un incremento considerable en ventas”.
Por otra parte, aseguró que la percepción ciudadana respeto a la seguridad mejoró durante el último año, lo que podría traducirse en un mayor flujo de visitantes en esta temporada, con familias que por años dejaron de venir a Fresnillo debido a la violencia.
“Ya no somos el número uno en inseguridad. Eso podría traer de regreso a personas que antes evitaban venir y eso representa un beneficio directo para el sector restaurantero”.
Hugo Rodríguez anticipó que, comparado con finales de 2024, este año estiman que las ventas podrían incrementar hasta un 30 por ciento si se mantiene un ambiente festivo y tranquilo.
INFLACIÓN
El líder de los restauranteros reconoció que el problema inflacionario continúa siendo un reto para los establecimientos, especialmente por el aumento registrado en recientes semanas en el precio de la carne y otros insumos usados para la preparación de alimentos.
Advirtió que 2026 podría iniciar con dificultades debido al incremento del salario mínimo estimado en un 10 a 11 por ciento y la reducción de la jornada laboral a 40 horas. “Los restaurantes hacen magia para mantener calidad y precios, pero todo está caro. Este año lo libramos; el que viene será complicado”, alertó.
Respecto al cierre de restaurantes, Hugo Rodríguez precisó que durante 2025 no se reportaron incidencias; por el contrario, algunos nuevos establecimientos de comida han abierto sus puertas.
No obstante, lamentó que la falta de inversión y la escasa generación de empleos mantienen estancada la economía local. “No hay nuevas empresas ni creación de trabajos. Eso sí nos está afectando”.
