FRESNILLO. Comerciantes de la zona centro de Fresnillo tienen reservas en cuanto a un repunte significativo en sus ventas con la llegada de Un Buen Fin fresnillense. En cambio, confían en que la actividad decembrina pueda traer una ligera mejoría que contrarreste un año complicado, con ventas irregulares y semanas particularmente flojas.
Un vendedor de muebles, quien prefirió el anonimato, explicó que los últimos meses han sido complicados para el sector comercial, debido a una disminución notable en el flujo de clientes.
Aun con la abundante cosecha que favorecieron las lluvias, expuso, ello provocó que los precios del maíz, frijol y otros productos se desplomaran, y esto, en consecuencia, afectó el poder adquisitivo de los productores y sus familias.
“Venimos de un periodo muy malo, meses muy lentos. Hubo mucha cosecha y los precios bajan; ahora no hay precio para lo que se cosecha. Por eso hay mucha incertidumbre, no sabemos qué va a pasar”, señaló.
GANANCIA MÍNIMA
Respecto a la campaña de El Buen Fin, el comerciante afirmó que en años anteriores sí ha representado un incremento en las ventas, gracias a los descuentos aplicados.
Con base en esto, estimó que durante esta temporada sus ventas pueden elevarse entre un 30 y 40 por ciento, aunque aclaró que esto implica reducir considerablemente el margen de ganancia.
“La ganancia es mínima, pero al menos seguimos en la jugada, no hay necesidad de cerrar el negocio”, comentó.
Por su parte, una vendedora de ropa precisó que a pesar de que ya inició la campaña del Buen Fin, en su giro no ha sido tan efectiva como en otros años. “No hay mucho beneficio, y las ventas están bajas porque ya casi no hay fiestas”.
