MELCHOR OCAMPO. Con apenas cuatro años de formación, la bailarina zacatecana Denisse de León López obtuvo tres primeros lugares en el concurso nacional de ballet clásico celebrado en Cancún. Su familia y la comunidad de Melchor Ocampo unieron esfuerzos para apoyarla en su viaje, convirtiendo su triunfo en un orgullo compartido.
Denisse, de 11 años, es estudiante en la academia Dance Training Alicia Mellado, de Saltillo, Coahuila, y compitió ante talentosas participantes provenientes de Ciudad de México y Monterrey.
Su madre, Karen López, expresó el orgullo por su hija, quien concursó por segunda vez en un certamen nacional. Recordó que el año pasado participó en Puebla, luego de obtener el segundo lugar a nivel regional, lo que le dio el pase a su primer nacional, donde también conquistó el segundo puesto.
“No cabemos de la emoción; valió la pena todo el esfuerzo”, dijo la madre, quien explicó que para prepararse rumbo a Cancún sacrificaron los días de descanso para la pequeña.
COMIENZOS E INSPIRACIÓN
Karen relató que la carrera de Denisse en la danza comenzó hace apenas cuatro años. “Era demasiado hiperactiva”, recordó, y pensó en inscribirla en folclor, pero la niña insistió en que quería aprender ballet.
Por entonces, vieron una publicidad de una nueva academia: “Pensé que no le iba a gustar, porque debía ir bien peinada todos los días y ser muy disciplinada”. Sin embargo, Denisse demostró desde el inicio su pasión por esta disciplina, en la que comenzó a ganar reconocimiento.
Hoy, la pequeña se ha convertido en el orgullo de Melchor Ocampo, donde es conocida por ser la única bailarina del municipio. Además de compartir sus conocimientos con otras niñas, es alegre, extrovertida y responsable con su formación y tareas escolares.
APOYO Y SUEÑOS
Karen comentó que la maestra Alicia Mellado ha reconocido el talento de Denisse y les ha sugerido llevarla a audicionar a la Escuela de Artes de Monterrey.
Por ahora, la familia continúa radicando en Saltillo, aunque la niña mantiene la esperanza de dedicarse profesionalmente al ballet; como segunda opción, dice que le gustaría ser médico.
Para reconocer su esfuerzo, su madre le preparó un desayuno sorpresa en la escuela. “No se puso nerviosa frente a tanta gente, y eso es admirable”, expresó orgullosa.
Karen también agradeció el apoyo de la comunidad de Melchor Ocampo, que organizó rifas, juegos de lotería y ventas de pasteles para reunir fondos y cubrir los gastos del viaje, transporte e inscripciones.

