ENRIQUE ESTRADA. Este fin de semana el síndico Raudel Flores Rodríguez presentó su renuncia al cargo por “causas personales, particularmente de salud”, aunque no mostró razones contundentes o pruebas para abandonar el puesto, denunciaron los regidores de la oposición.
Agregaron que el funcionario deja su cargo a pesar de que su suplente se negó a asumirlo. Por ello, dijeron, la alcaldesa Martha Milagros de Loera Rodríguez pretende presentar una terna encabezada por el actual director de Desarrollo Social, Pedro Soriano, aun cuando él mantiene una demanda laboral desde 2021 contra el Municipio.
Lo anterior, recordaron, ya que cuando Soriano fue director del Instituto de la Juventud en 2020 se decidió terminar la relación laboral supuestamente “por daño al erario”, por lo que el funcionario interpuso la demanda.
Ante estas irregularidades, la oposición, que se conforma prácticamente por dos regidores de un total de siete, anunció que interpondrá un escrito de inconformidad ante la Legislatura local “para evitar que se consolide un nombramiento contrario a la Ley y que pudiera generar responsabilidades administrativas para los integrantes del ayuntamiento”.
EXIGEN JUSTIFICAR ABANDONO
Los regidores expusieron que en el documento que enviarán al Congreso especifican que, en el artículo 66 de la Ley Orgánica del Municipio del Estado de Zacatecas, las ausencias del síndico únicamente son procedentes en tres supuestos:
“Cuando se trate de una comisión encomendada por el ayuntamiento; cuando exista causa médica debidamente comprobada; y en casos de fuerza mayor acreditada”. Esto, aseguraron, no lo demostró Raudel Flores.
Además, refirieron que el funcionario “alega razones médicas sin una constancia ni prueba documental que sustente la causal prevista por la Ley”.
De igual forma, su suplente, continuaron, manifestó su negativa de ejercer el cargo por “causas personales”, lo que no corresponde a ninguno de los supuestos legales de ausencia previstos en el artículo 66.
TERNA ES DEFICIENTE: REGIDORES
Los inconformes lamentaron que por mayoría se aprobara la integración de una terna para remitirla a la Legislatura porque “presenta deficiencias, pues dos de las personas propuestas carecen del perfil idóneo.
“[Además], una de ellas —actual director de Desarrollo Social— mantiene un juicio laboral en contra del Municipio, lo que constituye un evidente conflicto de interés. Incluso manifestó expresamente que no desistirá de dicho juicio hasta ocupar el cargo de síndico”, advirtieron.
Es así que consideraron indispensable que la Legislatura califique el caso con estricto apego al artículo 66, para evitar que se realice un nombramiento en la ilegalidad.
Los regidores a su vez lamentaron que la presidenta municipal enviara a los miembros del Cabildo la terna “que los regidores de su contentillo, incluida la [regidora] del Partido Acción Nacional (PAN), aprobarán con todo el dolo”. Ello, comentaron, pese a que informaron a la alcaldesa que “no se puede ser juez y parte”.
“ES UN SÍNDICO PACHORRUDO”
Los inconformes agregaron que Raudel Flores ha demostrado un trabajo mediocre durante su desempeño, además lo calificaron de “pachorrudo y flojo” por justificarse de manera constante por su estado de salud.
Sostuvieron que esta situación empeorará la crisis política en Enrique Estrada, pues recordaron que Raudel Flores, por “flojera”, perdió un edificio público que fue donado hace años por un particular.
Los regidores explicaron que se trata del edificio de la Biblioteca Municipal, que se edificó en un predio que un vecino del municipio donó hace más de 50 años.
Sin embargo, al ver que la alcaldesa no escrituraba a su nombre el terreno, los herederos, al morir el donante, presionaron para que se concluyera el trámite.
“Pero el síndico hizo caso omiso al no atender el caso, y ellos presionaron con hacer uso de la propiedad, lo que finalmente consiguieron, al perder por incompetencia jurídica.
“Ni el síndico ni la presidenta municipal hicieron nada para defender el predio; el síndico puso de pretexto de que no acudió a la audiencia por problemas de salud, y por eso le ganaron el caso”, revelaron los regidores.
El proceder de Loera Rodríguez y Raudel Flores, añadieron, ha llevado al Municipio a una crisis tanto jurídica como administrativa, “y más por este acto de cobardía por parte del síndico de irse y dejar tirado el trabajo”.
