ZACATECAS. El obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, dedicó su homilía dominical al próximo inicio del ciclo escolar, que comenzará mañana lunes 1 de septiembre para la educación básica.
Durante su mensaje, el prelado reflexionó sobre el paso del tiempo y cómo los adultos perciben que «los días pasen tan rápido, que la vida se va volando», en contraste con la experiencia infantil donde «al pequeño se le hacen muy largos los días».
Educación como responsabilidad social
Noriega Barceló enfatizó que el regreso a clases no es responsabilidad únicamente de estudiantes y maestros, sino de toda la sociedad.
«No solamente es el estudiante. No solamente es el maestro. No solamente son los administrativos. Son los padres de familia también. Los abuelos, las abuelas», señaló.
El obispo reconoció los desafíos actuales de las familias, donde «todo el mundo tiene que salir a trabajar», y destacó el papel que juegan tíos, abuelos y otros familiares en el apoyo educativo de los menores.
El prelado comparó la educación con «un banquete» y «una mesa que se sirve para que estemos todos», invitando a la comunidad a participar activamente en la formación de las nuevas generaciones.
Durante su mensaje, Noriega Barceló pidió a los fieles orar por la sabiduría, la prudencia para discernir y el don de la fortaleza para no «tirar la toalla a la primera dificultad», sino buscar colaboración para cerrar ciclos y comenzar otros nuevos.
El obispo concluyó expresando el deseo de que «el Señor nos dé su espíritu para que podamos ir más allá de lo que en el momento necesitamos», en referencia a los retos educativos que enfrentará la comunidad zacatecana.
