Zacatecas, 30 años como ciudad patrimonio de la humanidad.
Presentación editorial
Hace algunos años, cursé la maestría en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Ahí coincidí con gente valiosa y experta en muchos temas de interés actual, por ejemplo, el patrimonio cultural.
Una de ellas fue Fátima Frausto, quien además de haber sido mi compañera de posgrado, se convirtió en mi amiga y cómplice de varios proyectos. Para mí, Fátima significó también en aquella época, un pedacito de la tierra que me vio nacer, pues ella es una talentosa zacatecana avecindada en la Angelópolis.
Ahí estábamos entonces, dos zacatecanas en Puebla cuyas charlas al calor del café invariablemente desembocaban en un interés por hacer algo por Zacatecas. Mi estimado lector comprenderá que nuestra manera de pensar -muy esperable de dos historiadoras-, nos llevó de inmediato a imaginar una publicación. Imaginamos un libro que hablara sobre el patrimonio local y pusiera sobre la mesa aquello que, desde nuestra mirada, podía mejorar su gestión.
Fue así como después de varios años de haber concluido el posgrado, en 2023 el contacto y la voluntad confabularon para coordinar el libro Zacatecas, 30 años como ciudad patrimonio de la humanidad, un texto que concebimos como una especie de “corte de caja” a tres décadas de que el Centro Histórico de Zacatecas recibiera uno de los más anhelados honores de las ciudades históricas (1993): el reconocimiento de entrar a una lista cuyo propósito es preservar y proteger aquello que consideramos de valor excepcional.
Este proyecto se concretó gracias al Programa de Apoyo para las Culturas Comunitarias en su edición 2023, a través del Instituto Zacatecano de Cultura. Este proyecto contó con el apoyo de notables investigadores y gestores culturales quienes se sumaron a nuestros objetivos, compartiendo generosamente su conocimiento y sumando no solamente su voz, sino interesantes propuestas que, con voluntad, apoyo y amor por la ciudad, pueden inspirar acciones concretas.
El resultado fue un libro en el que nos enfocamos en mirar qué ha significado para Zacatecas el nombramiento como Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Se analizó desde el proceso mismo de postulación para entrar en la lista del patrimonio mundial, hasta los efectos que esto ha tenido en la vida cotidiana de la ciudad.
Nos interesó ver cómo esta declaratoria ha impactado en el imaginario colectivo y en las políticas culturales locales, pero también en lo administrativo, lo legislativo, lo turístico y lo comercial.
Además, intentamos incluir algo fundamental: las voces de colectivos ciudadanos, asociaciones civiles y habitantes de barrios y colonias, quienes comparten cómo es realmente vivir en el centro histórico de Zacatecas.
Asimismo, cada uno de los autores que gustosamente colaboraron en este proyecto, lanzó desde su trinchera una propuesta de mejora, una intención de cambiar el rumbo que en ocasiones parece se ha perdido; una intención por poner un granito de arena en la reflexión sobre lo que falta hacer o falta recuperar en esta ciudad que habitamos, caminamos y gozamos.
En este sentido aprovecho este espacio para agradecer a todas y todos los autores por haber confiado en este proyecto y haber vertido en estas páginas su conocimiento en temas variados, proponiendo soluciones y generando nuevas líneas de investigación.
Muchas gracias a Raquel Ciceley Toribio, Rosalba Márquez, María de los Dolores Saucedo, Mariana Raygoza, Celia Torres, Guadalupe González, Manuel Sescosse, María del Mar de Ávila, Jánea Estrada, Adriana Macías, Eduardo Federico Lozano, Leticia Ivonne del Río y Juan Pablo García, quienes formaron parte de este proyecto editorial y confiaron en la gestión de las coordinadoras, aun cuando el paso del tiempo podría haberlos hecho dudar de la materialización de este proyecto.
Finalmente, las y los autores, así como las coordinadoras, esperamos lograr al menos un mínimo de discusión frente a este respecto. Porque más allá de las conmemoraciones y del buen ánimo de las instituciones que gestionan el patrimonio a nivel local, creemos profundamente que el patrimonio es un espacio de encuentro donde pueden converger distintas voces, logrando que la sociedad se sienta dueña de su historia y de su patrimonio.
PD. Hoy estaremos presentando este texto en compañía del doctor José Francisco Román y del maestro Limonar Soto Salazar, así como del cronista del estado, Federico Priapo Chew. La cita es en el Museo Zacatecano a las 17 horas. ¡Los esperamos!
*Maestra en Estética y Arte
