ZACATECAS. Las tres personas que estuvieron en contacto directo con Vanesa, joven de 17 años que murió a causa de la rabia, “se encuentran estables y sin síntomas de la enfermedad”, informó Jorge Armando Solís Flores, subdirector de Epidemiología de la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ).
Precisó que estas tres personas, entre ellas una niña de cinco años, bebieron agua del mismo recipiente que Vanesa y se les aplicó tratamiento profiláctico, vacuna en tres dosis contra la rabia y están bajo vigilancia médica.
Es así que “los pacientes se encuentran bien, están estables y se encuentran fuera de peligro, pues con ellos se inició la profilaxis y están protegidos, aunque en monitoreo médico diariamente”, precisó el epidemiólogo.
Aclaró que estas personas no están aisladas, ya que no es necesario, pues recibieron la vacuna y no tienen síntomas de la enfermedad, por ello pueden convivir con el resto de la población.
El subdirector de Epidemiología dio a conocer que los trabajadores de la SSZ “están investigando los contactos completos de la paciente fallecida, tanto en el círculo personal, como en los de alrededor de la familia. “En el momento que tengamos la información se dará a conocer de manera oportuna.
“Yo tengo el contacto directo con los familiares, con quienes nos apoyamos para interrogar a más personas a quienes el personal de Salud no han podido llegar y si es el caso de haber tenido contacto con Vanesa poder iniciar esquemas profilácticos”.
CERCO EPIDEMIOLÓGICO
Solís Flores explicó que las otras personas que no tuvieron contacto directo con la paciente fallecida reciben una dosis menor de vacunación comparada con la que suministran a las del primer círculo de la adolescente. “En total se les aplican dos dosis: la primera para iniciar y el refuerzo después de los siete días con la finalidad de protegerlos”.
Por otra parte, informó que pese a la brigada, que se realizó con el apoyo de las autoridades municipales y estatales, no se localizó al zorrillo que mordió a la paciente que murió por rabia. “Tampoco se encontraron animales que tuvieran algún síntoma de la enfermedad”.
Además, ahondó el especialista, el personal de la SSZ trabaja de la mano con el Comité Estatal de Fomento y Protección Pecuaria (CEFPP), la Secretaría del Campo (Secampo) y otras dependencias “para que ellos nos indiquen cómo se tiene que hacer este tipo de cercos epidemiológicos”.
Precisó que el personal de la Secampo recorre comunidades de la sierra de Mezquital del Oro para llevar a cabo los controles regionales para evitar propagación de rabia con los animales de granja.
