Infodemia zacatecana 1
Usted no está para saberlo ni yo para contarlo, estimado lector, pero por voluntad primaria de determinadas personas y en segundo lugar, por voluntad mía, soy parte de varios grupos de WhatsApp donde se vierten muchísimos comentarios, publicaciones, señalamientos y demás, prácticamente todo vinculado a los asuntos públicos, entendiéndose esto como aquello relacionado al actuar gubernamental.
Los comentarios que alcanzo a leer en algún momento (desafortunadamente no me alcanza el tiempo para leer todo) van aderezados con su respectiva “raspada de mueble” a quienes encabezan los distintos gobiernos, de lo cual, por supuesto, nadie de los que estamos involucrados en una tarea gubernamental estamos exentos pero que, sin duda, deja varias lecciones.
En ese sentido, en esta colaboración quiero señalar una situación que me parece particular: la guerra de infodemia que se libra en esos grupos. Y mire usted, permítame señalar esto con el mayor de los buenos propósitos, porque en algunos momentos resulta un tanto preocupante que, como zacatecanos, tengamos posiciones tan radicales, disímbolas o contrapuestas en lo personal y no tanto en lo político-gubernamental, y para ello se haga uso de esa herramienta, la infodemia.
Mire usted: googleando la palabra, me encontré un pequeño artículo que apareció en la Gaceta de la Universidad Nacional Autónoma de México que señala lo siguiente: “Desde hace varios años, con el auge de las redes sociales y la consiguiente “democratización” de la información, un nuevo fenómeno social ha ido ganando cada vez más terreno en el mundo: la infodemia. Formado a partir de los términos “información” y “pandemia”, el neologismo “infodemia” da nombre al exceso de información (unas veces veraz, otras falsas) sobre un tema cualquiera.” (Gaceta UNAM, 29/08/2021).
“Exceso de información” una veces cierta, otras veces falsa; ¿interesante, no? Pero mire, complete por favor el cuadro de las dimensiones del concepto con este texto extraído de una página de la Organización Mundial de la Salud en el contexto de la pandemia por la COVID 19: “Los seres humanos conformamos una especie curiosa e innovadora. Queremos entender el mundo que nos rodea y estar al corriente de los problemas que afrontamos y la manera de solucionarlos. Uno de los medios que tenemos para hacerlo es mediante la búsqueda y el intercambio de información, muchísima información.
Incluso los científicos de todo el mundo trabajan con denuedo para mantenerse actualizados con los miles de estudios publicados desde la aparición de la COVID 19. Ahora bien, no se trata solo de estudios científicos. También hay comunicaciones oficiales de gobiernos y organismos sanitarios de todo el mundo.
Por otra parte, hay artículos periodísticos y editoriales, así como mensajes de vloggers, bloggers, podcasters e influencers en las redes sociales. También se puede ver información distribuida por amigos y familiares a través de las redes sociales o aplicaciones de mensajería. A todo esto se llama infodemia: un torrente de información sobre la pandemia de la COVID 19. La infodemiología es el estudio de esa información y la manera de gestionarla. (Aplanemos la curva de la infodemia (who.int)
La facilidad que tenemos hoy día de expresarnos y de que el contenido que generamos sea compartido ya no solamente por las redes sociales, sino por este tipo de grupos de WhatsApp implica que, como consumidores de determinada información, seamos susceptibles de recibir la misma en una situación de “vulnerabilidad informativa” y eso nos lleve a creer todo lo que leemos en una primera instancia y quedarnos con ideas equivocas de las cosas.
Pero el punto para el que no están preparados quienes con dolo generan o reproducen información (veraz, pero en su mayoría puede ser que falsa) es la capacidad de que el consumidor (o el simple participante de esos foros a través de los medios digitales) cuestione la veracidad de la información, su dimensión, el origen o fuente, la utilidad y demás. Déjeme regresar al artículo de la Gaceta de la UNAM, por lo siguiente:
“De acuerdo con la investigadora universitaria, las medidas para contrarrestar la infodemia tienen que ver con el proceso educativo como punto de partida para desarrollar un pensamiento crítico. “El pensamiento crítico nos empuja a cuestionar todas las cosas, a preguntarnos si la información que recibimos es cierta o no y si el medio o la persona que la divulga es confiable o no. Y para respondernos estas preguntas actualmente disponemos de Internet. Este instrumento digital inmejorable nos permite verificar, en fuentes serias, todo tipo de información.
Pero no hay que olvidar las bibliotecas o los centros de información institucionales, que también nos ayudan a comprobar la veracidad de un tuit, un mensaje de WhatsApp, una nota, un artículo, un reportaje… Sin embargo, para recurrir a ellos con esa intención es necesario, insisto, haber desarrollado primero un pensamiento crítico, porque de lo contrario uno absorberá todo tipo de información sin ningún filtro, como si fuera una esponja.”
Así pues, para combatir la infodemia zacatecana necesitamos pensamiento crítico. Y en este punto es donde debemos cuestionarnos no solamente nuestra preparación para eso, sino aquello que es evidente ante nuestros sentidos, por ejemplo, el dolo y la saña con la que se puede actuar desde el anonimato de las redes sociales, con “información” o contenidos tendenciosos y mezquinos que gente que nos es conocida dispensa a diestra y siniestra, como mercenarios de un pseudo periodismo cancerígeno que no hacen sino mostrar una más de las facetas nefastas del ser humano: el hombre es el lobo del hombre.
*Doctor en Ciencias Políticas y Sociales con orientación en Administración Pública, UNAM
Facebook: PonchoRealLópez
