FRESNILLO. Un menor de 13 años, hijo de trabajadores agrícolas, murió en un accidente vial ocurrido el 29 de julio en el entronque a San José de Lourdes, en Fresnillo. Éste es el séptimo fallecimiento infantil vinculado a familias jornalero-indígenas registrado en el municipio en los últimos tres meses.
El adolescente viajaba en un camión de transporte de trabajadores agrícolas que se volcó tras chocar con una camioneta. Otros dos niños y tres personas adultas resultaron heridas.
El menor falleció horas después mientras recibía atención médica en un hospital.
PATRÓN DE OMISIONES
El accidente se suma a los dos hechos ocurridos este mes: el 8 de julio, una niña originaria de Guerrero murió al caer en una red de drenaje cerca de San Miguel de Sosa; y el lunes 21 localizaron a un recién nacido sin vida en un campo de cultivo de la comunidad San Ignacio. En ambos casos se trató de menores pertenecientes a familias jornaleras wixaritari.
De acuerdo con Alejandra Alvarado Calderón, delegada de la Procuraduría de Protección a Niñas, Niños y Adolescentes del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (SMDIF), estas muertes evidencian omisiones graves en el cuidado infantil.
Como resultado de ello, detalló, a estos tres casos se suman otros cuatro fallecimientos de menores de entre siete meses y cinco años, en contextos similares de abandono y pobreza.
Precisó que, aunque no todas las investigaciones han sido llevadas directamente por el área a su cargo, la procuraduría mantiene seguimiento en casos donde es necesario asignar tutores legales o resguardar a menores sobrevivientes.
INFANCIA EN RIESGO
Uno de los problemas más persistentes es la incorporación de niños al trabajo agrícola desde edades tempranas. Muchas familias los llevan a los campos o los dejan al cuidado de hermanos mayores.
La delegada del SMDIF aseguró que no se trata de malicia, sino de necesidad, pero el riesgo es alto. En un caso reciente, una madre retiró del hospital a su hija sin autorización médica; la bebé murió días después, lo que derivó en una acción legal.
Subrayó que aunque se respetan usos y costumbres indígenas, existe un límite legal ante la omisión de cuidados.
SIN IDENTIDAD NI ATENCIÓN MÉDICA
Otro factor crítico es la falta de documentación. Muchos menores no cuentan con un acta de nacimiento, lo que limita su acceso a salud y educación. Según Alvarado Calderón, se trabaja en coordinación con el Registro Civil para facilitar trámites, con el apoyo de la jueza Blanca Marina Trejo.
“Tenemos niños que ni siquiera tienen acta de nacimiento. Eso los hace invisibles para el Estado. Por eso trabajamos con el Registro Civil para facilitar el trámite y condonar actas”, reconoció.
Además, continuó, la barrera del idioma sigue siendo un muro infranqueable. Muchas de las familias no hablan español y las instituciones no cuentan con traductores permanentes, lo que dificulta aún más el acercamiento y la concientización.
“Necesitamos traductores para poder explicarles sus derechos, los riesgos a los que exponen a sus hijos y cómo pueden recibir apoyo. Sin ese puente, estamos hablando dos idiomas distintos, literal y figuradamente”, lamentó.
MUERTES PREVENIBLES
Rosa María Cerda Luna, coordinadora del departamento de Epidemiología, confirmó al menos seis defunciones infantiles en ese sector poblacional, excluyendo el choque más reciente. Las causas van desde enfermedades como diarrea y tos ferina hasta accidentes y falta de atención médica oportuna.
Advirtió que muchos menores llegan al hospital cuando ya es tarde, tras haber recibido solo remedios caseros o la atención de curanderos. A esto se suma la reestructuración en el sistema de salud:
“La Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ) ha perdido capacidad operativa; ahora todo debe pasar por el IMSS Bienestar. La atención de campo, las brigadas médicas, todo debe canalizarse con IMSS Bienestar y eso complica los tiempos de reacción”, señaló.
COLABORACIÓN INSUFICIENTE
Ante este panorama, el SMDIF y la SSZ preparan campañas dirigidas a comunidades indígenas para promover el registro civil, el acceso a la salud y la protección infantil.
También buscan sensibilizar a la población sobre los riesgos del trabajo infantil y fomentar la solicitud de apoyos. No obstante, las brigadas médicas enfrentan restricciones de ingreso en ciertas comunidades por motivos culturales.
“Sabemos que no vamos a cambiar prácticas culturales de la noche a la mañana, pero ya hay avances. Más padres se acercan a pedir ayuda, a regularizar documentos o a preguntar cómo pueden proteger mejor a sus hijos”, aseguró Alvarado Calderón.
Mientras tanto, Cerda Luna dijo que la SSZ continuará con las campañas de salud preventiva, vacunación y promoción del cuidado infantil, aunque reconoció que hay comunidades que no permiten el ingreso de brigadas por motivos culturales o de desconfianza.
“Queremos llevarles pláticas, atención médica, servicios gratuitos. Pero si no aceptan o no nos entienden, es muy difícil. La presencia de traductores y promotores indígenas sería clave, pero hoy no tenemos esa infraestructura”, enfatizó.
Es así que actualmente hay tres menores indígenas bajo resguardo en la Villa Infantil Sagrado Corazón de Fresnillo y adolescentes mayores son canalizados al SEDIF. “No podemos atender a todos. Falta infraestructura, personal y voluntad social para evitar estas tragedias”, concluyó la delegada.

FOTOS: Marcel Rodríguez
