FRESNILLO. El Municipio no cuenta con las condiciones mínimas para manejar adecuadamente las 150 toneladas de basura que se generan diariamente; mientras tanto, el tiradero, al borde de la inminente clausura, sigue operando sin infraestructura adecuada, admitió Alma Samantha Marín Martínez, titular del Departamento de Ecología y Medio Ambiente.
A esta problemática se suman otros dos focos rojos: la contaminación del aire provocada por las ladrilleras y el desabasto de agua, que actualmente afecta con mayor fuerza a la zona norte del municipio.
EN OPERACIÓN PESE A IRREGULARIDADES
Marín Martínez afirmó que el tiradero municipal, ampliamente conocido por su precariedad y constantes incendios, continúa en funcionamiento aun cuando está en proceso de clausura, bajo un acuerdo con la Secretaría de Agua y Medio Ambiente (Sama) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
“Llegamos a un acuerdo con Sama y Profepa, en el cual nos dan tiempo para regularizarnos, esto es conforme a la norma 083, pero sinceramente es imposible adecuarla en estos momentos”, reconoció.
Explicó que la falta de infraestructura, como geomembranas y sistemas de venteo, ha impedido la transición a un relleno sanitario formal, como lo exige la norma ambiental.
UN NUEVO RELLENO SANITARIO
La funcionaria local informó que actualmente el gobierno municipal trabaja en dos proyectos paralelos: la clausura definitiva del tiradero, con acciones de remediación ambiental, y la creación de un nuevo relleno sanitario que cumpla con los lineamientos federales.
“Estamos trabajando de la mano con Sama y con Profepa, porque al final del día ellos nos van dando la pauta”, agregó.
Con ese objetivo, sostuvo recientemente una reunión con Andrea Rivero, representante de Sama, y adelantó que tendrán nuevos encuentros para avanzar en la implementación del nuevo sitio. No obstante, advirtió que el costo del proyecto representa un obstáculo importante.¿
“Las condiciones del municipio son graves para implementar un nuevo relleno sanitario, pero se está buscando todo el apoyo, ya sea de empresas o del gobierno estatal”, puntualizó.
CINCO AÑOS MÁS DE VIDA ÚTIL
Sobre la vida útil del actual tiradero, Marín Martínez citó al responsable del departamento de limpia, Roberto Bonilla, quien estimó que podría operar alrededor de cinco años más. Agregó que los incendios recientes han disminuido el volumen de residuos, lo cual, a pesar del daño ambiental, ha generado un pequeño respiro.
Finalmente, detalló que actualmente se realizan trabajos para reubicar y compactar los residuos que se encuentran fuera del polígono del tiradero, con el objetivo de reducir los riesgos ambientales. “Estamos haciendo todo lo necesario para que esto no contamine o al menos se minimicen los riesgos”.
