ZACATECAS. Hipólito Gordo Flores es un habitante de El Puertecito, en la sierra de Morones, que ha decidido reparar por su cuenta la deteriorada carretera estatal que conecta Jalpa y Tlaltenango de Sánchez Román, una ruta esencial para el comercio y el tránsito de los habitantes de la región.
Ante sí tiene un trabajo de grandes proporciones, pues los baches se extienden por toda la cinta asfáltica y la basura acumulada en las cunetas es bastante; sin embargo, él pasa sus días tapando los hoyos y limpiando los alrededores, pues como él afirma: “Trabajo para que los carros pasen más a gusto”.
Aunque su tarea no solo se trata de garantizar la comodidad de los automovilistas, sino que tiene un propósito mayor, que es el de contribuir en el restablecimiento del desarrollo económico de la región, el cual resulta afectado por el mal estado de la vía.
“La principal necesidad de la gente de la sierra es que se arreglen nuestras carreteras y fluya más el comercio por la zona”, puntualizó Hipólito Gordo.
INVITACIÓN
Consciente de los riesgos que representa el estado de la carretera para los automovilistas, Gordo Flores hizo un llamado a las autoridades competentes para que se unan a los trabajos de restauración: “Aquí andamos echándole ganas; ojalá vengan para que vean”.
