FRESNILLO. Arturo Ruedas denunció que él, al igual que personal de base, sindicalizado y de confianza que trabajó en el ayuntamiento durante la anterior administración, fue despedido injustificadamente y sin la posibilidad de acceder a su liquidación completa durante el actual gobierno de Javier Torres Rodríguez.
“Recibí una notificación verbal para que me presentara en el área jurídica, donde me explicaron que mi contrato había concluido y que de 108 mil pesos que me corresponden por mis años de servicio, solo me pagarían, a lo mucho, 90 mil pesos, y esto se realizaría en dos exhibiciones”, relató.
Por esta situación, exigió al presidente municipal que cumpla con su promesa de respetar a los trabajadores y se les pague su liquidación completa, pues “bastantes personas que se quedaron sin trabajo deben afrontar compromisos económicos: colegiaturas de los hijos, pagos pendientes e incluso la compra de víveres para sus hogares”.
Sin embargo, de no cumplirse esta exigencia, no descartó reunirse con varios trabajadores y tomar las instalaciones de la presidencia, tal como ya se hizo en la capital y Guadalupe
“Queremos visibilizar las problemáticas a las que nos enfrentamos, exigir que se respeten las bases y un mejor trato para quienes siguen trabajando en el ayuntamiento”, puntualizó.
ANOMALÍAS LABORALES
Arturo Ruedas enfatizó que los trabajadores que no fueron despedidos, pues consiguieron su base en la anterior administración, fueron enviados a áreas donde no tienen experiencia y “en bastantes casos les rebajaron el sueldo a la mitad de lo que ganaban”.
Por otra parte, desmintió la versión de que los 119 ex trabajadores, cuyo contrato venció, fueran notificados por oficio: algunos solo recibieron “un llamado verbal para que acudieran en ese mismo momento al Departamento Jurídico para que se les explicara su situación”.
En cambio, “los que no fueron llamados continuaron en el ayuntamiento, siguieron checando entrada y salida y realizando sus actividades normales; sin embargo, no recibieron el pago de la segunda quincena de septiembre.
“Acudieron a verificar su estatus al Departamento Jurídico y a Recursos Humanos, y solo les refirieron que ya no tenían contrato, pero seguían dados de alta en el checador”, finalizó.
