ZACATECAS. Con 86 votos a favor y 41 en contra se aprobó la reforma judicial en el Senado de la República.
Los votos de los senadores zacatecanos fueron tres a favor: Saúl Monreal Ávila y Verónica Díaz Robles, de Morena, y Geovanna Bañuelos de la Torre, del PT, y dos en contra: Claudia Anaya Mota, del PRI, y Amalia García Medina, de MC. Representantes de la alianza Morena-PT-PVEM celebraron que obtuvieron la mayoría calificada.
En el Senado, los trabajadores del Poder Judicial y estudiantes, con su irrupción hasta el pleno y la Mesa Directiva, le dieron a los morenistas, otrora especialistas de la protesta en las calles y toma de tribunas, “una cucharada de su propio chocolate”, y, de paso, le quitaron su lugar de “oposición” a PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, vencidos aritméticamente por la “traición” del panista Miguel Ángel Yunes Márquez y la sospechosa “desaparición” del emecista Daniel Barreda.
“No va a caer, no va a caer, el Poder Judicial no va a caer”, retumban los altavoces en el pleno, donde panistas, priístas y emecistas permanecieron para escuchar las demandas de los manifestantes, mientras los morenistas, verdes, petistas y “traidores” huyeron, con la mayoría calificada asegurada para aprobar la reforma al Poder Judicial, rumbo a una vieja casona de Xicoténcatl, fuertemente resguardada por granaderos, para consumar su objetivo.
La jornada había arrancado primero con la denuncia del líder de la bancada de MC, Clemente Castañeda, en torno de la presunta detención de su compañero de bancada Daniel Barreda y de su padre, enigma que se fue prolongando hasta la noche; y, asimismo, con la solicitud de licencia del panista Miguel Ángel Yunes Márquez y la llegada de su suplente: su padre, Miguel Ángel Yunes Linares, que le preparó el camino para lo previsible:
“He determinado dar mi voto a favor, para crear un nuevo modelo de justicia”, soltó más tarde Yunes Márquez, de regreso a su escaño, desde la tribuna en la sesión retomada en Xicoténcatl, con lo cual Morena y sus aliados aseguraron establecer en la Constitución que jueces, magistrados y ministros sean electos mediante el voto popular; mientras, a las afueras de Xicoténcatl, los granaderos gaseaban a los manifestantes.
“Yunes traidor, te vendiste al dictador”, habían coreado antes los trabajadores del Poder Judicial y estudiantes, quienes, al no ser escuchados por los morenistas, decidieron dar portazo en el recinto de Reforma e Insurgentes e irrumpieron primero en los palcos y después en el pleno.
