“NO QUIERO CHISTES”, ADVIERTEN A ERNESTO
El lunes por la noche, en su oficina, el gobernador David Monreal se reunió con los diputados locales de Morena. Todos ya sabían que el palomeado era Ernesto González, quien ayer fue designado secretario de la Función Pública. Pero antes de darle el nombramiento, el propio gobernador le lanzó una advertencia: “tú ya sabes a dónde vas, y no quiero chistes”. El acuerdo, dicen las lenguas bífidas, viene desde la declinación de Chole Luévano, madrina de Ernesto, a la candidatura al Senado por Morena. En esa reunión del lunes con el gobernador andaban Gaby Pinedo, Imelda Mauricio, Maribel Galván, Nieves Medellín, Violeta Cerrillo, Susana Barragán y Armando Delgadillo. No estuvieron Roxana Muñoz ni Armando Juárez ni Georgia Miranda.
CANDIDATA A MAGISTRADA
En esa reunión, Violeta se desvivió en agradecerle al gobernador la oportunidad por el aprendizaje que dijo tener este tiempo que ha sido diputada, de cada iniciativa que presentó, mientras sus compañeros se volteaban a ver y se preguntaban con la mirada: “¿como cuáles?”. Las serpientes revelan que a Cerrillo le prometieron que podría postularse a magistrada del Tribunal Superior de Justicia. Aunque los venenosos se preguntan que, si fuera ya con la reforma judicial, en vista de que no logró la reelección, ¿lograría la magistratura?
JEHÚ, EL ENVIDIOSO
Como si le hubiera picado una avispa, el diputado priísta Jehú Salas anda ansioso. Ya no tiene el impulso que le daba Alejandro Tello cuando era gobernador, pero pretende cobrarle favores a la Nueva Gobernanza. El ex secretario general de Gobierno, quien alguna vez mandó a policías para enfrentarse con maestros, quiere ser presidente ni más ni menos que de la Comisión de Derechos Humanos. Sin apoyos y desesperado, promueve grillas y ataques en contra de la actual titular, Maricela Dimas. Hay un asunto pendiente de homologación para ampliar el periodo de las presidencias de tres a cuatro años, que es lo que ya se ha hecho en otra entidades. Y eso a Jehú no le gusta para nada.
ROBERTO SE COTIZÓ ALTO
Entre priístas venenosos y resentidos, dicen que a Roberto Luévano le faltó flexibilidad y compromiso cuando estuvo haciendo campaña para la presidencia de Guadalupe. Quienes fueron a buscarlo en un principio, como Gilberto Álvarez y Gerardo Casanova, no lograron ninguna promesa del priísta, pues éste les decía que hasta que ganara repartiría cargos y beneficios. Además, el entonces candidato se cotizó alto: “Si me quieren ayudar, y si no, la puerta también está grande”, les decía. Casanova y Gilberto acabaron sumándose a Morena.
LE OTORGA EL PERDÓN A BETO
Ya sin rencores, la síndico de Jerez de García Salinas, Adriana Márquez, le otorgó el perdón al alcalde Beto Salazar, el coordinador de gabinete, Alfredo Marín, y al asesor José Alonso Sánchez El Bolillo. Ante el Trijez, Adriana desistió de un proceso sancionador de violencia política contra el presidente y los otros funcionarios. Al final, el enemigo de Márquez no fue Salazar, sino el grupo político de La Secta que la hizo renunciar a la candidatura a la alcaldía.
Mientras, los varelistas no tardaron en difundir que en la Sala Monterrey del TEPJF se confirmó que Jorge Miranda, presidente de la capital, incurrió en actos anticipados de campaña, promoción indebida y uso indebido de recursos. En otros asuntos, la sala regional del tribunal federal electoral ratificó al panista Pedro Martínez y al naranja Marco Vinicio Flores como diputados electos, por la vía pluri, luego de que los impugnaran.
