EL PUERTO DE SANTA MARÍA
Andrés Roca Rey salió en hombros de la Plaza Real de El Puerto de Santa María después de cortar tres orejas en el cuarto festejo de la Temporada de Verano, un espectáculo celebrado ante una plaza llena, en el que Morante de la Puebla y Ginés Marín también pasearon un trofeo.
Roca Rey paseó primero una oreja, la del segundo de la tarde, en el que ya lució de capote, primero de salida y más tarde en un quite, alternando chicuelinas y tafalleras.
Se vio una versión más artista del peruano, con un toro con calidad al que dejó muletazos y remates bellísimos.
Las dos las cortó al quinto, ejemplar bravo al que quitó por gaoneras. Inició de rodillas una obra intensa, muy ligada y reunida, coronada entre los pitones y rematada de una estocada fulminante.
Abrió plaza Morante con un astado noble, de poca transmisión, frente al que dibujó buenos momentos antes de fallar con el acero.
Luego paseó la oreja del cuarto, ejemplar que no fue fácil, al que dibujó un gran quite a la verónica para luego muletearlo con gran actitud, limando la tendencia del animal a derrotar en cada pase hasta conseguir auténticos carteles de toros.
UNA OBRA ROTUNDA
No se quedó atrás Ginés Marín, que sorteó por delante un animal con calidad, al que cuajó a la verónica antes de iniciar de rodillas una obra rotunda, maciza, que solo fue premiada con una oreja por la tardanza del novillo en doblar.
Con el que cerró plaza volvió a levantar a la gente de sus asientos en otra obra de mucha importancia, que se quedó sin premio por sus fallos con el acero.

