Lecturas de un universitario, René Lara Ramos
En estos días de inicio de verano y próximos al receso laboral, tuve la oportunidad de acceder a la biblioteca del profesor René Lara Ramos (enero 1 de 1947- octubre 8 de 2019).
Él fue un docente universitario que transcurrió laboralmente en la Universidad de Zacatecas, en ella intervino desde las primeras y varias reformas institucionales, en la elaboración de materiales para la reflexión de qué es y deberían ser algunas de las escuelas y facultades de la máxima casa de estudios. Para él, la primera y vocacional escuela era la preparatoria. Hizo acciones de intelectual y prospectiva para incidir en las elaboraciones de planes de estudio.
Como estudiante fue presidente de la organización de ese sector. Intervino en la formación de los sindicatos universitarios. Él estudió economía y participó con artículos en publicaciones universitarias —en Diálogos (otoño 1995) localizo ¡Viva el Multiverso! —.
El acceso a la biblioteca personal —merced a la generosa puerta abierta concedida por la familia (maestra Aurora Cervantes Rodríguez, doctora Lucy y doctor René Fernando Lara Cervantes)— me ha permitido configurar imágenes interinas de un lector de finales del siglo 20 y principios del presente.
En la revisión que voy haciendo a la biblioteca, poniendo mirada inicial a las publicaciones periódicas, he hurgado sobre qué leían los comunistas que hicieron células universitarias en Zacatecas —Boletín de discusión del PCM, Oposición, Socialismo, Cuadernos sindicales, Estrategia, La Internacional—; interrogar por qué Lara Ramos pasó a la paulatina adquisición de revistas con valor comercial —Siempre, Plural, Este País, Milenio, Proceso, Voz y voto—.
Claro que he notado que tanto el adquirente era como los editores de la Ciudad de México, transitólogos del comunismo y socialismo a posiciones moderadas de la socialdemocracia y los liberalismos, no tipo bronce o los taibos que pregonan los oficialismos actuales —El eurocomunismo, Revista mexicana de sociología—.
Las revistas leídas por el maestro René Lara Ramos —pienso en tal acción, por la apropiación de textos y colección vía posesión— indican inversión económica voluntaria y esto no es sólo para la adquisición de distinciones socioculturales, sino para notar cómo van los cambios en los vientos políticos y económicos de su tiempo.
Le correspondió notar la caída del Muro de Berlín, la desintegración de la URSS, el ascenso y gobierno de las socialdemocracias europeas, las dictaduras militares en Sudamérica.
En lo que coleccionó Lara Ramos hay evidente interés en la proyección de la transición mexicana, desde el annus horribilis 1994 —Proceso, Milenio, Examen—a la entrada lo que parecía la rotación de grupos políticos, en 2006.
Para mi lento trabajo de investigación sobre la cultura impresa formada en la capital del estado —un rubro son los lectores y sus bibliotecas—, noto que el maestro René Lara Ramos coleccionó publicaciones generadas por estudiantes y maestros universitarios —Alebrijes Gang, Contex(ac)to, Cronopios, Brueghel—. Intuyo que lo guardado le indicaba el estado del pensamiento intelectual de estos agentes culturales y lo principal como reformador universitario, mirar los impactos de sus acciones desde la docencia y proyección de planes de estudio.
La revista Dosfilos tiene un notorio lugar en el acervo. Conserva números de hace 50 años y varios de otros años. Aunque es provisional la imagen de la motivación de la conservación, me evidencia que es un referente de la lectura universitaria para las humanidades elaboradas y pensadas en la región.
Posdata:
Está circulando la revista Redoma 13 (https://revistas.uaz.edu.mx/index.php/redoma/ ). He comenzado a leer, inicié por el texto de Berenice Reyes Herrera —estudiosa avanzada de la historia literaria regional y la literatura decimonónica—.
