ZACATECAS. En la plaza Bicentenario, al calor del Abuelo Fuego y con música ceremonial, se realizó el Cuarto Encuentro Nacional Prehispánico de Juego de Pelota de Cadera, en el que los jugadores dieron una demostración de este rito ancestral.
Enfundados en vestimentas tradicionales para proteger la cadera, los competidores se entregaron al juego de invasión golpeando la pelota que pesa más de tres kilogramos.
En la presentación de este año “nos enfocamos en lo más íntimo, que son las ceremonias que se realizan en los juegos. Tratamos de que las personas puedan convivir y jugar”, detalló Miguel Francisco de la Rosa Mireles, director de la compañía Flor y Canto.
Al respecto, explicó que el Marakame guía la ceremonia “con el propósito de que todo salga bien en el evento y que los jugadores o los participantes no sufran alguna lesión”.
Otra parte importante del ritual es la música, principalmente percusiones, que fue interpretada en vivo por la compañía de Flor Canto, que tocó instrumentos como el Huéhuetl (un tipo de tambor maya), los Teponaztli (un tambor de hendidura azteca), los guajes y las conchas marinas.
De la Rosa Mireles destacó que el equipo zacatecano llamado Caxcanes es un representante del estado en diferentes latitudes, como en el torneo nacional que se realiza en Guadalajara.
“Tienen otros compromisos, como la invitación que le hicieron a algunos jugadores de Zacatecas para acudir al capitolio en Washington, Estados Unidos, a un evento en un museo”, comentó.
DISFRUTAN JUGARLO
En el equipo de Caxcanes hay diversos participantes como Andrea, que practica el juego de pelota desde hace dos años, y Maximiliano, que comenzó hace cuatro meses.
“Lo que más me gusta es sentir la adrenalina del golpe de alguna manera, más que nada porque es un juego de nuestros antepasados.
“El año pasado fui a Querétaro y competimos con delegaciones de Guatemala, México, Jalisco y otros estados. El juego me dejó golpes y en lo particular mucha fuerza”, puntualizó Andrea.
Por su parte, Maximiliano detalló que para el juego es necesario mucha habilidad y fuerza: “Yo acabo de empezar. Primero me enseñaron a pegarle con la cadera y aventar la pelota correctamente. Después más habilidades como golpear por debajo”.





