MADRID. Qué tarde tan llena de contrastes la que vivimos este viernes en Las Ventas de Madrid, el poco juego que dieron los ejemplares de la ganadería de El Conde de Mayalde, y por otra parte, la dimensión y sitio que mostró Roca Rey, que al final, siendo una figura del toreo, vivió las dos caras de la moneda, pues con el quinto le sonaron los tres avisos, entre un público que cambió la miel por la hiel.
La espada cambió todo, las historias se coronan con la espada con el mismo nivel con el que se pierden. Un total de cinco avisos sonaron para el peruano, de quien seguramente se hablará, olvidándose este mal trago y esperando su próxima comparecencia. Aquí, también, se olvida todo, pronto, muy pronto.
Roca Rey dejó los momentos de más calado y conexión de la decimotercera de abono de la Feria de San Isidro, celebrada en Las Ventas. Cayetano, que fue volteado hasta en dos ocasiones, y Jorge Martínez, fueron silenciados en sus lotes.
A Cayetano lo arrolló muy feo el primero de la tarde, astado de la confirmación de alternativa de Jorge Martínez. En el recibo de muleta de rodillas al segundo, primero de su lote, volvió a ser prendido. Tras estoquearlo pasó a la enfermería y salió a lidiar el sexto tras correrse turno.
Lo intentó Cayetano en su regreso a Madrid ante un lote falto de emoción y venido a menos.
Jorge Martínez, que confirmaba su alternativa, no tuvo el lote propicio para el triunfo. Por momentos pudo mostrar de nuevo a Madrid su buen concepto.
SIN MOVILIDAD
Estafador, el abre plaza, puso todo de cabeza, derribó al picador en la Suerte de Varas, le dio una voltereta a Jorge Martínez, y a Cayetano, le partió la casaca, pues al hilo lo llevó, el milagro fue mayor al salvarse de un percance.
Un novillo con aparente movilidad en el inicio de faena, pero fue muy áspero en las embestidas. Jorge Martínez, que confirmó su alternativa, se vio solvente y pudo extraer muletazos de valía por el izquierdo. Entrador, el segundo, que correspondió a Cayetano, quien brindó a la afición madrileña. En tablas, y de rodillas, decidió iniciar su faena, y el astado hizo por él, Cayetano tuvo la habilidad de saltar al callejón, otro milagro para él. Ejemplar deslucido y sin transmisión, no cesó en el esfuerzo Cayetano que le buscó por ambos pitones.
Abonador, el primero de Andrés Roca Rey, permitió un vibrante inicio de faena, pases por alto a pies juntos y un cambiado por la espalda. Después llegó una serie ligada y acompasada con un astado que tuvo clase y movilidad, aunque la fuerza muy justa.
Rotunda la serie siguiente con derechazos ajustados, profundos, permitiendo la verticalidad y el despliegue del temple. Por el izquierdo, también se metió, con pundonor y verdad, la oda a la inventiva, tendría que ser, pues cuando ligaba nuevamente llegó un cambiado por la espalda.
BUEN SABOR DE BOCA
Debido a que Cayetano estaba en la enfermería, se corrió el turno, y salió Jorge Martínez con Joyero, que estaba reseñado en sexto lugar. El de Conde de Mayalde fue un novillo sin transmisión, además de poca clase.
Martínez buscó por ambos pitones, lo que hizo tuvo calidad, es un torero que al final tiene por ofrecer. Hoy no pudo ser esa tarde gloriosa, pero el buen sabor de boca lo dejó, sin lugar a dudas
El quinto fue un manso, no negó su condición desde salida, cambió su condición en la muleta y terminó por embestirle al peruano Andrés Roca Rey, que prodigó las primeras series por derecho, con temple, clase y calidad.
Aunque no fue la faena rotunda, sí que tuvo mucho valor y determinación, a nadie le queda duda ni del sitio de figura que tiene ni de su enorme capacidad para inventarse las faenas. La espada hoy no fue, hoy estuvo muy mal, y pese a la confusión que hubo en la plaza, sí sonaron los tres avisos, pero el toro ya había doblado.









