ZACATECAS. José Adrián Luna y Silvia Isela Zapata unieron sus vidas en matrimonio con una ceremonia wixárika en el hotel Quinta Real.
El investigador de esta cultura, Rogelio Hernández, narró la ceremonia, acompañado de Efrén Parra quien, es el marakame, (consejero).
A los asistentes se les repartió una varita de madera y polvo de maíz antes de iniciar con la ceremonia. Rogelio Hernández les indicó que se limpiaran con ella para arrojarla al fuego y quemar la energía negativa.
Después detalló que “lo más importante es, cuando se inicia, prender el fuego, que será el intermediario entre ellos y la divinidad; el abuelo fuego”.
Una vez que pasan los novios, deben comer una tortilla como símbolo de aceptación y de unión, relató.
Cuando la han comido, ahora los compañeros recibirán la instrucción y la guía psicológica del marakame para llevar su
vida íntima.
La ceremonia terminó con la tradicional entrega de anillos y con un beso bajo la proyección del venado azul, a quien consideran como su guía hacia la entrada al mundo invisible, donde logran curar las heridas del alma.
Cabe destacar que Rogelio Hernández “es investigador, fotógrafo y documentalista, con más de 15 años de experiencia”, expuso el maestro de la ceremonia Arturo González.
Finalmente destacó que “este tipo de bodas simbolizan la conexión con el universo, la tierra y el festejo colectivo de un compromiso”.

