ZACATECAS. Tras la suspensión de las fiestas del municipio de Pinos y la discusión que se mantiene en Jerez de García Salinas para llevarlas a cabo, el obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, declaró que las autoridades tienen la responsabilidad de “calcular los riesgos” para estas festividades ante el contexto de inseguridad.
Destacó que es un tema delicado, pues una fiesta patronal es muy exigente, ya que acude gente de todas partes y no se puede controlar en su totalidad, además de que en este tipo de festividades “ha habido muchas intromisiones de los grupos delincuenciales en la venta de cerveza y quizá también en la venta de drogas”.
“La opinión está dividida, pero ellos son los que deben calcular los riesgos, porque además de la cancelación se está dando un mensaje, no vengan, un mensaje pesimista”.
Además de calcular los riesgos, el obispo expuso que también las autoridades deben brindar los medios de protección, sin embargo, declaró deben considerarse “las presiones muy fuertes que hay de los mismos grupos (delincuenciales)”.
“Hay presiones muy fuertes y esto se ha dejado crecer, ¿en qué va terminar?, ¿cuándo?, no sabemos, hasta que haya voluntad política y voluntad ciudadana” declaró.
