Dolor y rabia fueron las sensaciones que reinaron este domingo durante la misa de cuerpo presente para el periodista fresnillense, Juan Carlos Muñiz.
Familia, amigos y colegas se hicieron presentes este domingo en la iglesia Divina Providencia, donde acompañaron al informador que fue asesinado en días recientes mientras se desempeñaba como taxista, un oficio complementario a sus labores periodísticas.
Al finalizar la misa, el gremio periodístico acompañó el féretro del colega aprovechando la ocasión para levantar la voz contra la injusticia y la impunidad.
Juan Carlos Muñiz Hernández fue un periodista del municipio que era mejor conocido entre sus compañeros, amigos y familiares como el TX o Rigoberto, además de su trabajo para un medio de comunicación, se desempeñaba como taxista.
Pero, además de su trabajo, era padre de cuatro pequeños, siendo el menor un bebé de tan solo meses de edad que han quedado huérfanos de padre después del atentado que sufrió el periodista durante el viernes pasado.
Durante este domingo las sensaciones más palpables se dividieron entre el dolor por la pérdida irreparable de quien fuera padre, amigo, colega e hijo y la rabia ante la impunidad con que día a día se cometen estos crímenes, no solo contra quienes ejercen el periodismo, sino también contra quienes son padres, amigos, colegas e hijos.
Entre el silencio profundo, amigos, familiares y colegas montaron sus guardias de honor junto al féretro, manifestando el cariño con el que era acogido en vida Juan Carlos Muñiz Hernández, mostraron respeto y estima en la despedida.
Cruzados por la indignación ante estos hechos, los colegas del periodista se instalaron a las afueras de la iglesia con pancartas, cuya consigna principal era el cese a la violencia contra los profesionistas de los medios de comunicación y la exigencia de justicia y seguridad para el gremio.
Así fue la despedida de Juan Carlos Muñiz Hernández, entre el llanto, la desconsolación y la rabia por la impunidad con la que se enmarca este hecho.


