Con 25 votos a favor, los diputados de la 64 Legislatura eligieron a Virgilio Rivera Delgadillo, como magistrado del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Zacatecas; Beatriz Rojas obtuvo tres votos y Cecilia Cerros ninguno.
En ríspido debate, se ungió a Rivera Delgadillo, en sustitución de Silveria Serrano Gallegos. Minutos después, en sesión Solemne, se le tomó protesta a Rivera Delgadillo.
Voces opositoras reprobaron que no se respetó la paridad de género, violándose flagrantemente la ley. Mientras que el bloque oficial insistió en que se busca el perfil más idóneo, sin importar el género.
Cabe señalar que, en la discusión en lo general, fueron 18 votos a favor y 6 en contra del dictamen. En ese marco, la diputada priista, Gabriela Basurto, sostuvo que «está en nuestras manos la decisión y ojalá en los próximos días no haya arrepentimientos».
En la terna, dijo, «hay un perfil que no es elegible porque se viola la paridad de género.Nos hemos jactado de defender a las mujeres; se salió en contra del presidente del Tribunal porque ofendió a una mujer, así es que la paridad no es un tema de modas. Ha sido una lucha de género».
No es posible, sostuvo, que digan que es legal. «El perfil de Virgilio Rivera es inelegible. La ley dice que debe haber paridad: si sale mujer, entra mujer al cargo. Dejen lo políticamente correcto, está en la ley, ya que debió dejar su cargo de consejero presidente del IEEZ dos años antes; él validó la elección de gobernador, ¿es correcto o hay conflicto de intereses?».
Insistió en que se quiere infringir la ley, tras señalar que «nos estamos haciendo guajes, ya que en la Suprema Corte de Justicia de la Nación se ha dicho que hay que quitar el patriarcado, así es que está en sus manos que la paridad siga saliendo adelante».
A su vez, el diputado petista, Xerardo Ramírez, apuntó que lo importante son los perfiles más idóneos, sin importar el género, así como que la justicia social debe ser para todos: «Quien resulte elegido de la terna será con imparcialidad, ética absoluta y con libre albedrío elegiremos al más idóneo».
Por su parte, Refugio Ávalos, del PRI, indicó que ha sido una lucha de años, «se perdieron vidas para que muchas de nosotras estemos aquí. La reforma constitucional sobre paridad de género es clara y aquí se pretende hacer un acto discriminatorio a las mujeres. Una vez más, las mujeres son violentadas por el Ejecutivo: En campaña, con el presupuesto y hoy lo hace con la terna»
Asimismo, reprochó que «no se cumple con los acuerdos que tuvimos con las mujeres. Votemos en contra de este retroceso».
A lo que la morenista Priscila Benítez sostuvo que «en la terna están dos mujeres, no comulgo ni acompaño lo que usted expone; la invito a que vayamos a un buen consenso».
Refugio Ávalos reviró con que la vacante la deja una mujer y por ley toca a una mujer. En tanto, Xerardo Ramírez señaló que «es un tema importante que los tres poderes caminemos juntos; y sí, por la paridad se debe luchar, pero en el PRI hay 23 cargos de dirección y las mujeres sólo ocupan 8; aquí sólo hay dos diputadas, así es que para tener la lengua larga, hay que tener la cola corta».
Al hacer uso de la voz, el diputado perredista Juan Mendoza señaló que «esperaría que no vayamos a cometer una aberración jurídica; esperaría que este poder no vaya a pasar a la historia como el que dejó de lado la paridad. El acceso igualitario aplica en todos los niveles y organismos de gobierno».
Reclamó que «he visto a muchos de ustedes rasgarse las vestiduras por la paridad, reprobando violencia y discriminación contra las mujeres, entonces, por qué hoy pretendemos negar y despojar a las mujeres de un derecho».
«Sería inadmisible que hoy las mujeres estuvieran votando contra las mujeres. Habrase visto esta involución. Esta terna viola principios. El gobernador debió revisarlo, bueno, no revisa nada, anda en las cabecitas de borrego y las fritangas».
Se dirigió a Priscila Benítez y explicó que la paridad no es en la terna, sino en los órganos jurisdiccionales, «no sé quién la engañó, diputada. Que no los engañen, hicieron un dictamen chirolillo».
Ante ello, el diputado morenista, Ernesto González, fiel a su estilo, dijo a Mendoza que «pensé verlo sangrando de la lengua o que se provocara un desmayo: usted hablando de respeto a las mujeres. Dudé en llamar a los paramédicos porque pensé que se iba a desmayar».
Es importante, dijo, respetar derechos humanos, igualdad, paridad, pero «viniendo de usted me suena a politiquería, no me cuadra, no le creo. Autoridad moral, se llama. Desacredita de jacto a dos mujeres que están en la terna; desacredita el dictamen que ni siquiera leyó, igual no lo entiende por sus antecedentes.».
A lo que Juan Mendoza le refirió que «no me crea a mí, créale a la Constitución. No voy a convencer a un ignorante; le brota la ignorancia hasta por las orejas. Póngase a leer la Constitución».
Insistió en que se autoriza por órgano, no por terna. «No sea ignorante; no escupa de esa manera, no sea ignorante, supino a ese nivel… bueno, ya.» Los aplausos, en el recinto, se dejaron escuchar.

