Migrantes que radican en Estados Unidos mantienen la esperanza de despertar en “una nación diferente, más compasiva y más humana, sobre todo que tengamos paz”, tras las elecciones intermedias que se llevaron a cabo en el vecino país del norte y que apuntaron el triunfo para los demócratas.
Desde California, estado conocido como la cuarta potencia económica mundial, además de “santuario” por la protección a la comunidad migrante, paisanos zacatecanos advirtieron las consecuencias de continuar en un régimen con Donald Trump, a quien atribuyen infinidad de delitos.
Señalaron al republicano desde violaciones hasta impulsar guerras contra varios países, lo que ha encarecido el combustible y, por consiguiente, la vida diaria, así como de asesinatos en la persecución de migrantes “y bastantes crímenes por lo que tiene que ser juzgado”.
El líder jalpense Guadalupe Gómez de Lara, radicado en California, afirmó que se espera que con la victoria demócrata en las elecciones de la Cámara de Representantes, el Senado y 36 gubernaturas, llegue la paz para las personas indocumentadas “y que puedan salir a la calle con libertad”.
Auguró que California, que además es demócrata y es donde radica la mayor parte de la comunidad migrante, la expectativa es “darle el revés a Trump y que, en los siguientes dos años, podamos pararlo”.
Guadalupe Gómez resaltó que California tenía ya garantizado el triunfo del mexicano Javier Becerra, mientras Texas, otro “estado grande [por su número de migrantes y crecimiento]” esperaba el triunfo de Gina Hinojosa, hija también de padres mexicanos.
Mientras que al Senado la expectativa se volcó al demócrata James Dell Talarico, quien es miembro de la Cámara de Representantes de Texas por el Distrito 50 desde noviembre de 2018 y a quien se le considera fuerza en ascenso entre los demócratas.
Guadalupe Gómez consideró que tanto California como Texas son dos potencias en crecimiento, “los dos estados más fregones”, y que podrían ser gobernados por mexicanos, lo que “sería una chulada” y representaría un frente ante el presidente de Estados Unidos.
Sobre los votos que hace dos años le dio la comunidad migrante a Trump, con la esperanza de mejora con una amnistía que no llegó con los demócratas, expuso que ahora se busca un nuevo comienzo, pues el Partido Republicano “perdió credibilidad al no oponerse a las políticas erróneas de su presidente”.
Gómez de Lara resaltó que California puede ser clave en el triunfo demócrata y recordó que dicho estado contribuye a la nación con 83 mil millones de dólares, que es más de lo que recibe, mientras que Texas, por ejemplo, percibe 73 mil millones de dólares, arriba de lo que contribuye al presupuesto federal.
Adelantó que el Partido Demócrata necesita 66 de 100 senadores, “pero esperemos acabar con 56 senadores y 10 republicanos y removemos a este mequetrefe; hay esperanza”.
“NO A LA BESTIALIDAD”
Darío Castañeda, presidente de la Federación de Clubes Zacatecanos del Sur de California, expresó que en estas elecciones intermedias hay expectativa entre la comunidad migrante a favor de los demócratas, pues advirtió que en el último mes, durante esta administración de Donald Trump, “se intensificó [la violencia] con los elementos de la ICE en California”.
Lamentó que se registren tantas persecuciones, “y de manera muy brutal, muy salvaje”. Los agentes de la ICE “sí se han portado de manera muy salvaje contra la comunidad migrante”
Castañeda consideró que la postura que tomó la comunidad migrante al votar por Trump hace dos años fue con la esperanza de que se pudiera salvar la economía, que en la primera administración era buena. Ahora, esperan retomar las riendas con lo que calificó como un voto “más consciente y humanista, que diga no a la bestialidad”.
EN DEFENSA DE SUS PADRES
Cercano a las casillas de votantes, el zacatecano Francisco Álvarez Calderón, radicado en Texas, dio a conocer que este martes estuvieron quizá ante una votación histórica, en la que los principales protagonistas han sido los jóvenes nacidos en Estados Unidos, hijos de padres migrantes.
Detalló que la constante durante el proceso electoral fue la organización con la que la comunidad de jóvenes se volcó a las casillas, “con un voto definitivo y clarísimo para los demócratas, en un estado rojo, republicano”.
La tendencia a que las preferencias se revirtieran hacia el Partido Demócrata en la gubernatura y el Senado, anticipó, “va a cambiar totalmente el rumbo de las cosas de manera favorable para nuestra comunidad; se acabaría el miedo de salir, las consecuencias de ser migrantes, el maltrato, la criminalización de la migración que este señor [Trump] ha impulsado”.
Álvarez Calderón enfatizó que la participación de los jóvenes no solo se ha visto en Texas, sino a nivel nacional, pues además de los noticiarios, las redes sociales dan cuenta de ello. Destacó que por primera vez gobierne una mujer latina en Texas, Gina Hinojosa, lo que “definitivamente cambiaría la historia”.
En esta elección, “los jóvenes nos han puesto la muestra una vez más, se organizaron, se pusieron de acuerdo y salieron por montones desde las votaciones primarias; se reúnen desde la preparatoria y se van caminando en grupo hasta el punto de votación”.
Con ello, reiteró, este sector ha dejado claro su empuje, “que es de ganas, de valor, de coraje, de organización, de todo y son aquellos a quienes la misma comunidad latina ha menospreciado llamándolos los no sabo kids [por no hablar bien español]”.
“Pues esos jóvenes salieron a emitir su voto a favor de sus padres, porque muchos son hijos de migrantes sin documentos”, y lo hicieron remarcando: “estamos aquí para defender los derechos de nuestros padres”.
Además de los jóvenes, explicó Francisco Álvarez, otras mayorías en las urnas “fueron las minorías”, quienes pertenecen a otros países y todos quienes “se sienten ofendidos por los embates del gobierno y la ICE contra la comunidad hispana, incluidos los blancos, nativos de Estados Unidos”.
