FRESNILLO. La Asociación Ganadera Local de Fresnillo (AGLF) reporta al menos 400 presuntos casos de Gusano Barrenador del Ganado (GBG), una plaga que ya ha provocado la muerte de hasta 14 cabezas de ganado, principalmente becerros recién nacidos. Además, informó, la enfermedad crece en el municipio ante la insuficiencia de recursos oficiales para contener la propagación.
Pese a la magnitud del brote, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) solo ha confirmado 27 casos oficiales, un desfase provocado por la falta de personal técnico, no solo para atender a los animales afectados, sino también para tomar muestras y confirmar los contagios.
“La confirmación de cada caso requiere registrar los datos del productor y las coordenadas donde se encuentra el animal, además de la visita de un especialista para tomar muestras y enviarlas a laboratorio. Este procedimiento retrasa la contabilización oficial de los ejemplares afectados”, explicó Jorge Luis Guzmán Domínguez, presidente de la AGLF.
SEIS PERSONAS PARA UNA PLAGA ESTATAL
El funcionario local detalló que la Secretaría del Campo (Secampo) dispone de apenas seis técnicos y médicos veterinarios para realizar labores de monitoreo y atención en todo Zacatecas, una cantidad, consideró, insuficiente para la extensión territorial y el número de unidades de producción ganadera.
“Desafortunadamente no ha habido ese interés por parte de nuestras dependencias de gobierno estatal o federal para mitigar este problema tan grave”, aseveró.
A esto se suma, alertó, una cifra negra sobre detección de casos, debido a que algunos productores no reportan las infestaciones a la AGLF o las autoridades correspondientes.
MEDIDAS INSUFICIENTES
Guzmán Domínguez destacó que los productores han recibido capacitación y apoyos con yodo, Nagasunt y otros desinfectantes; sin embargo, afirmó que las medidas implementadas no han sido suficientes para frenar el avance de la infestación.
A la par, cuestionó la estrategia de liberar moscas estériles durante diciembre, pues consideró que las bajas temperaturas podrían afectar su supervivencia y poner en duda la efectividad de la medida. Por ello, pidió evaluar las condiciones climáticas antes de implementar esta acción.
Mientras tanto, resaltó que los ganaderos han aprendido a identificar sus características, por lo que algunos casos pueden reconocerse de manera preliminar al observar la larva, cuyas características son similares al GBG.
No obstante, detalló que algunos animales permanecen sueltos en el campo y sus propietarios detectan las heridas cuando el gusano barrenador ya se encuentra avanzado, lo que dificulta su recuperación y puede provocar fiebre e infecciones.
Por ello, Guzmán Domínguez recomendó a los productores revisar constantemente sus hatos, atender de inmediato las heridas y reforzar la prevención, particularmente en los becerros recién nacidos, para evitar nuevas muertes y la expansión de la plaga.
