FRESNILLO. El gobierno de Fresnillo conmemoró este jueves el bicentenario de la construcción del panteón Santa Teresa, recinto que comenzó a edificarse en 1824 y entró en funcionamiento en 1826, y que conserva vestigios de la historia social, económica y cultural de El Mineral.
María Guadalupe Ortiz Bernal, historiadora de ese inmueble y maestra en Historia por la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), explicó que inició en 2010 una investigación sobre este espacio funerario, pero el estudio ha enfrentado dificultades debido a la escasez de fuentes documentales.
Detalló que durante sus estudios de posgrado consultó el archivo de la Arquidiócesis de Guadalajara y encontró información que permitió reconstruir parte de los antecedentes del cementerio.
Ortiz Bernal relató que el proyecto del panteón Santa Teresa surgió en 1824, pero la falta de recursos económicos del Ayuntamiento, en los primeros años del México independiente, retrasó su concreción. Posteriormente, el obispo de Guadalajara, Juan Cruz Ruiz de Cabañas, retomó la iniciativa para establecer un cementerio fuera de la población, conforme a las disposiciones eclesiásticas de la época.
La construcción se financió con aportaciones de la feligresía fresnillense y, en sus primeros años, el panteón fue administrado por la parroquia de la Purificación hasta que se promulgaron las Leyes de Reforma, particularmente con la secularización de los cementerios en 1859, cuando el Ayuntamiento asumió su administración.
Ortiz Bernal destacó que Santa Teresa constituye uno de los inmuebles históricos que deben preservarse en el municipio, tanto por su antigüedad como por el simbolismo que representa para las familias fresnillenses.
Añadió que las placas funerarias comenzaron a ser más comunes alrededor de 1850, pues anteriormente los entierros solían identificarse mediante montículos de tierra y cruces.
Durante un recorrido de superficie, la historiadora identificó sepulturas del siglo XIX, incluidas tumbas de cantera con inscripciones y mausoleos de mármol pertenecientes a familias con mayores recursos económicos.
Por su parte, el cronista municipal, Gustavo Dévora Rodarte, señaló que entre los vestigios del panteón existen sepulturas de personas de nacionalidades inglesa, estadounidense, francesa, rusa e italiana, atraídas a Fresnillo por el auge de la actividad minera.
Entre sus elementos históricos sobresalen lápidas de cantera rosa, monumentos funerarios y esculturas de mármol, algunas dedicadas a menores de edad.
El cronista recordó que la tumba más antigua conservada que tiene identificada corresponde a Francisca Moreno de García, fechada en septiembre de 1868. También mencionó que el recinto fue rehabilitado durante la administración municipal de 1980 a 1982, encabezada por José Bonilla Robles, y que mantiene vestigios deteriorados por el paso del tiempo y la falta de mantenimiento.
Actualmente, el panteón se encuentra saturado y ya no dispone de espacios para nuevas inhumaciones. Sus monumentos funerarios de valor arquitectónico, histórico y cultural están sujetos a medidas de protección patrimonial.
En el marco del bicentenario, ambos especialistas destacaron la importancia de conservar el recinto y continuar investigando sus antecedentes, a fin de preservar para las futuras generaciones una parte significativa de la memoria histórica de Fresnillo.






