El mexiquense firmó ante “Abuelito” la faena de mayor dimensión y cortó una oreja pese a la petición mayoritaria de la segunda; Diego Sánchez también tocó pelo con el sexto
La corrida de Barralva tardó en encontrar cauce en Cinco Villas. Una primera mitad de escasas posibilidades obligó a los toreros a sostener la tarde desde la disposición, hasta que Ernesto Javier “Calita” encontró en “Abuelito”, cuarto del festejo, la embestida que le permitió firmar la faena de mayor peso. Cortó una oreja, aunque la dimensión de su labor y la petición mayoritaria hicieron insuficiente el premio concedido por el palco. Diego Sánchez aprovechó después las opciones del sexto para sumar otro trofeo, mientras Román, sin fortuna con su lote, regaló un séptimo en busca del triunfo.
Calita ya había mostrado disposición con “Luisiño”, de 468 kilos. Lo saludó con buen trazo y ejecutó un ajustado quite por chicuelinas. Con la muleta se dobló por bajo, mandando desde el inicio para intentar sujetar a un toro huidizo y de escaso poder. Lo persiguió hasta los terrenos de tablas, donde todavía buscó arrancarle algún muletazo, pero el de Barralva terminó completamente vacío. Palmas.
Tampoco “Gigolito”, de 465 kilos, dio opciones a Román. Sin entrega ni continuidad, obligó al español a abreviar argumentos hasta terminar toreando por la cara. La suerte suprema se prolongó, el puntillero levantó varias veces al toro y sonaron los tres avisos. El público despidió con pitos al valenciano.
El tercero, “Venadito”, de 460 kilos, mantuvo la tónica. Diego Sánchez se gustó con el capote, pero encontró después un toro sin respuesta. Permaneció firme, tratando de provocar y sostener una embestida que nunca terminó de definirse. Escuchó un aviso y recibió palmas.
Entonces apareció “Abuelito” y con él cambió el pulso del festejo. Calita advirtió pronto que delante tenía un toro con mayor fondo, transmisión y disposición para seguir el engaño. Se asentó y comenzó a construir sobre la diestra una faena de notable estructura, sin prisas y dando sitio entre tandas.
El de Barralva humilló y tomó la muleta con franqueza; Calita respondió bajando la mano, gobernando los viajes y prolongando los muletazos con temple. Las series fueron ganando intensidad y hondura, con un torero cada vez más encajado, dueño de las distancias y del ritmo de la faena. No hubo precipitación ni ventajas: hubo mando, reposo y una lectura precisa de las condiciones del toro.
La estocada dio paso a una petición mayoritaria. El público pidió las dos orejas, pero el juez concedió únicamente una. Calita dio dos vueltas al ruedo, la segunda reclamada por el público, en una respuesta que terminó por subrayar el desacuerdo con la decisión presidencial. “Abuelito” recibió palmas en el arrastre.
Román dejó después pasajes de calidad con “Mounjaro”, quinto de la tarde, pero la faena no alcanzó continuidad y el acero terminó por cerrarle cualquier posibilidad de premio. Silencio tras aviso.
Diego Sánchez aprovechó “Peineto”, de 475 kilos. Lo recibió de rodillas y después toreó con gusto a la verónica. Con la muleta encontró pronto el acople sobre la diestra, ligando con temple, y dejó también naturales de buen trazo. Cuando el toro buscó la querencia, el hidrocálido sostuvo la faena, acortó terrenos y se impuso para mantener la intensidad. Las luquecinas encendieron el tramo final y, tras una estocada, cortó una oreja.
Román todavía quiso cambiar el signo de su tarde regalando a “Vencedor”, de 455 kilos. Buscó por ambos pitones y dejó muletazos aislados de mérito ante un toro que fue acortando sus viajes hasta apagarse. Su disposición tampoco encontró esta vez correspondencia suficiente.
En banderillas saludaron desde el tercio Jorge Delijorge y Fernando García, mientras el picador Erick Morales recibió palmas.
FICHA: Cinco Villas. Toros de Barralva y uno de regalo del mismo hierro. Ernesto Javier “Calita”: palmas y oreja con dos vueltas al ruedo; Román: pitos tras tres avisos, silencio tras aviso y palmas en el de regalo; Diego Sánchez: palmas tras aviso y oreja. Salida al tercio de Jorge Delijorge y Fernando García. Palmas al picador Erick Morales.

