Paso o a pasito
¿Basta estar muy echado para adelante? Repetir propaganda falsa en tono muy envalentonado, conociendo la historia de un partido, no es garantía de que cambien sus mañas o de que dejaron de ser asesinos, como ha sucedido con los partidos de derecha, el PRI y el PAN.
Creen que generaciones como las que nacieron de 1950 a 2012, no tenemos claro lo que hicieron con el ocultamiento de la represión de los movimientos sociales, con aquella prensa que jamás actuó con honestidad, medios como aquel Telesistema Mexicano que cambiaría a Televisa, acallaron la realidad de los movimientos, como el ferrocarrilero, que buscaba mejores condiciones salariales y de trabajo, el de los médicos para que los internistas no tuvieran inseguridad laboral.
Peor fue aquella nefasta etapa en que el autoritarismo de los gobernantes priístas, primero con Díaz Ordaz en el movimiento de estudiantes de 1968 y después con Luis Echeverría en junio de 1971 con la matanza del “halconazo”, a pesar de su promesa de campaña de no reprimir movimientos sociales. La prensa mintió sobre los hechos, y peor, con la televisión que existía en México con Jacobo Zabludovsky.
Después de esas matanzas siguieron otras, como las de movimientos campesinos, mencionadas a continuación:
Masacre de Golonchán Viejo (1980): El 15 de junio de 1980, fuerzas de seguridad y militares atacaron a indígenas celtales simpatizantes del Partido Socialista de los Trabajadores en el municipio de Citalá, dejando un saldo de 12 muertos y decenas de heridos.
Represión en la zona Norte y los Altos (década de 1990): Tras el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1994, el Estado impulsó una guerra de baja intensidad mediante grupos paramilitares (como Paz y Justicia) para desarticular las bases de apoyo zapatistas.
Matanza de Acteal (1997): El 22 de diciembre de 1997, un grupo paramilitar acribilló a 45 indígenas tzotziles —integrantes de la organización pacifista Las Abejas— mientras realizaban una oración por la paz en Acteal, municipio de Chenalhó.
Represión en los años 70: La Sierra de Guerrero vivió una intensa campaña militar contra los movimientos armados de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, marcada por ejecuciones extrajudiciales, torturas sistemáticas y desapariciones forzadas de campesinos señalados de colaborar con la guerrilla. Con atrocidades como la violación de la mujer de uno estos líderes ¿qué cree estimado lector?, que fue perpetrada por el propio gobernador de Guerrero, situación que tardó más de 30 años en descubrirse.
Masacre de Aguas Blancas (1995): El 28 de junio de 1995, policías judiciales del estado emboscaron en el vado de Aguas Blancas (municipio de Coyuca de Benítez) a miembros de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), asesinando a 17 campesinos que se dirigían a una protesta. Con el mismo gobernador asesino, Rubén Figueroa.
Masacre de El Charco (1998): El 7 de junio de 1998, el Ejército Mexicano irrumpió en una escuela de la comunidad indígena de El Charco (municipio de Ayutla de los Libres), donde pernoctaban campesinos y presuntos miembros del EPR, con un saldo de 11 civiles muertos.
Por el momento, dejemos esa etapa negra del priísmo, esos que dice “Alito” que saben gobernar y son muy echados para adelante, las intervenciones propagandistas del dirigente priísta, con bravuconadas porriles, demuestran que esos instintos autoritarios y asesinos, no se les han ido.
Además, alguien debería decirle a comentocrátas que ya no se hagan bolas, como lo que dijo el paladín de esos comentocrátas, Sergio Sarmiento, al decir “los medios mienten muchas veces adrede”, además dijo que “se necesitan buenas reglas de difamación y de calumnia”, con razón AMLO comentó que escucharlo podría provocarle un tumor cerebral, como también lo dijo un gran amigo, cuando se le presentó el tumor cerebral, mencionó que probablemente era por haber leído el Plan Nacional de Desarrollo de Ernesto Zedillo.
Así que los nuevos Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias en México son una propuesta regulatoria del gobierno federal que establece obligaciones específicas para los concesionarios de radio y televisión. Actualmente, se encuentran en un proceso de consulta pública, abierto hasta el 21 de agosto de 2026. Con quejidos, los partidos no solucionarán nada, mejor que participen.
