El valor de la confianza y la prosperidad económica: ¿Cómo está Zacatecas?
La prosperidad de un pueblo y su desarrollo económico en mucho dependen de la confianza ciudadana en sus autoridades. Sin ese componente se complica mucho la producción social de riqueza y bienestar colectivo, lo argumenta el filósofo norteamericano de ascendencia japonesa Francis Fukuyama, en su memorable libro La Confianza, obra que hoy recupera actualidad.
Efectivamente, la confianza ciudadana es una de las virtudes sociales que resultan esenciales para la construcción de naciones modernas, con desarrollo económico. Sin ella, no es posible, absolutamente nada.
¿Pero qué es la confianza ciudadana? Es el sentimiento colectivo de la gente, de seguridad y certeza, de que sus autoridades y/o las instituciones públicas actuarán con honestidad, transparencia, eficiencia y eficacia, para buscar el bien común. Sin este valor, todo se desploma en la estructura social.
La confianza no es, en ese sentido, un valor abstracto y tiene, al contrario, una implicación tangible y concreta en los ámbitos económico, de la estructura productiva y en las dimensiones social y política.
El propio Francis Fukuyama, autor del célebre libro El Fin de la Historia y el Último Hombre (1992), afirma que la confianza ciudadana tiene cuatro pilares: 1). La honestidad; 2). La confiabilidad; 3). La Transparencia; y 4). El respeto, que implica dignidad en el trato de la autoridad al ser humano.
Lo que hoy en día debemos de preguntarnos es cuál es el nivel de confianza ciudadana que en Zacatecas existe hacia sus autoridades estatales y representantes gubernamentales.
Según la más reciente Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental, del Inegi, Zacatecas se colocó en el último lugar de confianza en el ranking nacional, con el registro de apenas un 22.4 por ciento de su población mayor de 18 años, cuando el promedio nacional es del 40.4 por ciento.
Por su parte, el gobierno federal y la presidenta Claudia Sheinbaum cuentan con una aceptación de la ciudadanía superior al 70 por ciento, según todas las encuestas más serias en el país.
Si nos contrastamos con estos indicadores estadísticos, entonces podemos afirmar que los niveles de confianza ciudadana de las autoridades en Zacatecas están 18 puntos porcentuales por debajo de la media en el país y casi 50 puntos en relación con la aceptación que registra actualmente la jefa de la Nación.
Las entidades de la República que hoy reportan los más bajos indicadores de confianza ciudadana en sus autoridades son en el siguiente orden: Zacatecas, Sinaloa, Michoacán, Oaxaca y Guerrero.
En contraparte, los estados del país que registran los más elevados índices de confianza en sus gobiernos son Nuevo León, Coahuila, Querétaro, Aguascalientes, Yucatán, Campeche, entre otros.
En las sociedades con una persistente desconfianza del pueblo en sus autoridades, se complica establecer horizontes para la construcción de prosperidad y riqueza con justicia.
Sin confianza, entonces, no habrá condiciones para la producción de riqueza social y simultáneamente con ello las instituciones públicas y en particular los circuitos de la justicia penal, serán altamente vulnerables e ineficientes en el cumplimiento de su misión de servir al pueblo. La impunidad se convertirá, así, en una constante y en un dique para el desarrollo.
En Zacatecas, por lo tanto, la recuperación de la confianza ciudadana en sus autoridades es una de las más altas exigencias colectivas para poder avanzar y sentar las bases de la transformación y el crecimiento económico.
La confianza es, por ese motivo, una virtud colectiva y un bien social necesario para dar un golpe de timón en la transformación y el cambio en el estado de Zacatecas.
Y, por supuesto, la mejor forma de crear confianza ciudadana es contar con autoridades e instituciones que respondan con honestidad, eficiencia y eficacia, a las demandas de la población.
LA CONFIANZA Y SUS TIPOS
Francis Fukuyama clasifica la confianza ciudadana básicamente de dos tipos: alta y baja.
Las naciones del planeta con confianza alta son aquellas que ostentan los más elevados niveles de desarrollo y bienestar, teniendo como ejemplos, Japón, Corea del Sur, Alemania, Estados Unidos, entre otros.
En cambio, los países de más bajos niveles de confianza se encuentran en América Latina y África.
Zacatecas es, lamentablemente, una entidad con bajo nivel de confianza, y eso se tendrá que revertir.
