La asociación civil Centros de Integración Juvenil (CIJ) en Zacatecas advirtió sobre un impacto negativo en la salud pública tras el retiro de la prohibición para que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) otorgue licencias para el uso lúdico de la marihuana.
Al respecto, Pedro Rodríguez de la Torre, director regional de los CIJ en el estado, sostuvo que esta resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) traerá consigo un aumento en el consumo de esta droga.
Destacó que, de acuerdo con análisis de la asociación civil, “a mayor disponibilidad, mayor consumo”, por lo que, dijo, se generará una mayor demanda y se requerirá mayor infraestructura y más personal capacitado para brindar atención, situación que, consideró, no fue tomada en cuenta por la SCJN.
“Si bien es cierto que se piensa que la marihuana es una droga que no hace tanto daño, pues tiene consecuencias. Ninguna droga es inocua, todas provocan algún daño”, aseveró al insistir en que se requerirán más especialistas para tratar las adicciones.
FALTA DE ESPECIALISTAS
El catedrático universitario expuso que en Zacatecas existe un problema grave por la falta de especialistas suficientes para atender este latente aumento de consumidores y los efectos colaterales que tendrá en la salud.
“Al menos en Zacatecas no contamos con los suficientes especialistas que podamos intervenir en este tipo de situación que se va a incrementar”, expresó.
Consideró que, antes de dicha determinación, las autoridades de la SCJN debieron haber realizado mesas de trabajo en las que analizaran todas las aristas y probables consecuencias, entre ellas el impacto en la salud pública y el aumento previsto en el consumo.
Pedro Rodríguez dijo que ahora lo que se puede hacer es capacitar al personal que trabaja directamente con la población en riesgo para que tenga las herramientas necesarias.
También estimó necesario implementar planes de acción permanentes en el sector escolar para brindar información veraz y científica que permita a niñas, niños y adolescentes tener una percepción más crítica y tomar la decisión de consumir o no.
“Hay muchas creencias irracionales que tenemos que quitar, ese peso que pueden tener en nuestros niños, niñas y adolescentes”, señaló.
