ZACATECAS. “Tenemos un compromiso con la igualdad”, afirmó Claudia Valle Aguilasocho, magistrada de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), al sostener que las mujeres se siguen quedando atrás en oportunidades, y citó casos de quienes no pueden seguir estudiando por falta de recursos o porque tienen que trabajar.
Al ser parte del Primer Seminario sobre la Participación Política de las Mujeres, la Paridad y la Violencia Política en Razón de Género, la magistrada destacó que quienes cuentan con la oportunidad de llegar a los espacios de toma de decisiones tienen la tarea de cambiar estas realidades.
Ante los asistentes al auditorio del Poder Judicial, destacó la importancia de la paridad en la vida pública. “La democracia paritaria es un principio que impulsa tanto la participación tanto de las mujeres como de los hombres. Impulsa que participemos ambos en la toma de decisiones. Busca que alcancemos la igualdad en todas las esferas públicas”.
PENDIENTE, IGUALDAD SUSTANTIVA
En su conferencia Democracia paritaria y violencia política contra las mujeres: retos y perspectivas, Claudia Valle advirtió que hay una parte que está pendiente en las esferas privadas.
Lo anterior al sostener que en el tema público, la paridad permite que se postulen mujeres y hombres en la misma proporción. “Eso se llama igualdad cuantitativa, pero la igualdad sustantiva, fuera de la política, no está aún”.
La propia Constitución, agregó, busca que todos sean iguales con los mismos derechos y en el tema de la paridad consideró que es un reto que está presente.
“La presencia de las mujeres debe de fluir de manera natural o se debe seguir luchando, porque debe mantenerse y no retroceder”, aseveró la magistrada del TEPJF.
Consideró que las leyes no pueden disminuir por sí mismas la brecha de desigualdad entre géneros, “se requiere acompañarse de políticas públicas institucionalizadas y amplias”.
Agregó que la violencia política en razón de género es un problema grande, que no depende de los derechos de las mujeres, “depende de un cambio cultural y de una aceptación, dejar de pensar que somos rivales y que rivalizamos con los espacios”.
